Ambiente y segunda vuelta: pronunciamiento del capítulo peruano del Movimiento Laudato si’

El Movimiento Laudato Si’ – Capítulo Perú ha compartido un pronunciamiento a propósito del Día Mundial del Ambiente y en el contexto de la segunda vuelta electoral en nuestro país. Compartimos a continuación su contenido, plasmado en siete puntos.


Pronunciamiento del Movimiento Laudato si’
Capítulo Perú

Entre el Día Mundial del Ambiente y la segunda vuelta electoral: el cuidado de la Casa Común no puede esperar

1. En este 5 de junio, Día Mundial del Ambiente, el Movimiento Laudato Si’ – Capítulo Perú alza su voz con urgencia y esperanza. La Tierra, nuestra Casa Común, nos convoca a la reflexión y a la acción. Pero este año, la fecha no llega sola: a dos días de la segunda vuelta de las elecciones generales presidenciales del 7 de junio, el llamado del Papa Francisco resuena con fuerza renovada: «Todo está conectado». La crisis ambiental y la crisis social son dos caras de una misma herida política. El Perú tiene ante sí una oportunidad histórica para elegir el rumbo que su pueblo y sus territorios merecen repensar.

2. Nuestro país es una de las naciones con mayor diversidad biológica y cultural del planeta. Sin embargo, esa riqueza coexiste con una paradoja dolorosa: los territorios que más aportan a la vida del planeta son también los más golpeados por la pobreza, el abandono y la contaminación. Las comunidades campesinas e indígenas de la Amazonía, los Andes y la costa siguen sufriendo los estragos de la minería ilegal en todas sus formas, la deforestación, la contaminación de sus mares y ríos y la violencia contra quienes defienden la vida. Estas no son simples estadísticas: son graves injusticias socioambientales que agravan el empobrecimiento de las poblaciones más vulnerables, y que el Estado peruano en su conjunto tiene la obligación constitucional y convencional de remediar.

3. Como señaló el Cardenal Pedro Barreto Jimeno, en enero de este año, llegamos a estas elecciones con un clima social cargado de preocupación: instituciones debilitadas, inseguridad ciudadana, economías ilegales que avanzan depredando los territorios, pérdida acelerada de bosques, violencia contra defensores ambientales y una ciudadanía cansada de la corrupción. Pero, como él mismo afirmó, el Perú conserva una reserva profunda de esperanza nacida de la convicción de que su gente, su cultura y su naturaleza extraordinaria pueden reconstruirse. Nos sumamos a esa esperanza activa y exigente, esperanza creativa que anuncia y denuncia. Proteger la Amazonía es una urgencia que no podemos postergar por todas sus contribuciones para la vida y la salud de nuestro país y planeta; la Amazonía no es sólo una geografía: forma parte de nuestra mentalidad y corazón.

4. El Papa León XIV, en su primera encíclica Magnifica Humanitas (15 de mayo de 2026), nos recuerda que la propuesta de «ecología integral» de Laudato Si’ aúna el cuidado de la Casa Común y la opción preferencial por los pobres, y afirma con determinación que «tanto el clamor de la tierra como el clamor de los pobres» no pueden separarse; la opción preferencial por pobres es hoy una opción preferencial por las tierras más empobrecidas. Este principio tiene nombre concreto en el Perú: se llama Amazonía deforestada, ríos contaminados por mercurio, comunidades indígenas sin agua segura, pescadores artesanales postergados, defensores ambientales asesinados. León XIV retoma el concepto de «ecología integral» para subrayar que el cuidado del ambiente no puede separarse del cuidado de las personas, y que la crisis ecológica y la crisis social están conectadas. Esa verdad magisterial es también una exigencia política para el próximo gobierno peruano y para los diversos poderes del Estado.

5. Las brechas socioambientales que afectan a los territorios vulnerables del Perú no son fatalidades: son consecuencias de equivocadas decisiones y prácticas políticas y económicas que han privilegiado la rentabilidad de pocos sobre el bienestar de muchos. Como advirtió León XIV, la riqueza de la tierra está en manos de unos pocos, muy pocos, cada vez más concentrada injustamente en manos de quienes a menudo no quieren escuchar el gemido de la tierra y de los pobres. Ante quien asuma la presidencia del Perú el próximo 28 de julio, y tanto al actual ejecutivo como legislativo vigentes, exigimos que las brechas de acceso al agua segura, el saneamiento, la salud ambiental, los derechos territoriales de los pueblos indígenas y la justicia climática sean tratadas como prioridades nacionales impostergables, no como promesas de campaña olvidadas.

6. Por ello, al acercarse la segunda vuelta electoral, invitamos a todos los ciudadanos y ciudadanas del Perú a ejercer su voto con conciencia ecológica y social. Debemos preguntarnos: ¿qué candidato o candidata muestra un compromiso real de protección y defensa de los territorios más vulnerables? ¿Cuál tiene una visión de desarrollo que no sacrifique los ecosistemas ni a las comunidades que los habitan? ¿Cuál está dispuesto a gobernar con transparencia ambiental, a escuchar a los pueblos indígenas y a respetar los acuerdos internacionales en materia de clima, biodiversidad y derechos de acceso a la información, participación y justicia ambientales? El voto del 7 de junio es también un voto por el futuro de la Casa Común. Debemos impulsar nuevas formas de hacer política ambiental, crear mejores bases de confianza, legitimidad y cohesión que permitan al país enfrentar los desafíos de hoy y de las próximas décadas. Extraer la corrupción política e institucional, venga de donde venga, esté donde esté, debe ser el imperativo categórico.

7. En este Día Mundial del Ambiente, elevamos nuestra oración y nuestra acción hacia la conversión ecológica integral que el magisterio de la Iglesia —desde Laudato Si’ hasta Magnifica Humanitas— nos convoca a vivir. Que la tierra no sea un recurso a explotar, sino una herencia a custodiar. Que los ríos limpios, los bosques en pie y las comunidades prósperas sean la medida del éxito de cualquier gobierno. Que el Perú elija, el 7 de junio, el camino del cuidado de la vida y de la naturaleza. Que quienes asuman el poder no sólo político lo hagan sabiendo que la historia y la humanidad entera les pedirán cuentas. No pedimos favores. Exigimos el cumplimiento de obligaciones que el Estado tiene y que no deben ser postergadas por el nuevo gobierno. El cuidado de la Casa Común no es [sólo] una opción política: es también una obligación ética, jurídica y espiritual que no admite dilaciones.

Movimiento Laudato Si’
Capítulo Perú

Perú, 4 de junio de 2026
Día Mundial del Ambiente

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