Del 2 al 23 de septiembre, un grupo de 9 personas de diversas organizaciones a nivel nacional participamos en el programa de intercambio Sur-Norte SüdnachNord LernEinsatz, promovido por DKA Austria (la agencia de desarrollo del Movimiento Católico de Niños de Austria, Katholische Jungschar Österreichs). Esta iniciativa busca favorecer el aprendizaje intercultural, el intercambio de experiencias de vida y la comprensión mutua de las realidades de Perú y Austria a través de talleres sobre la situación económica, política y social socioculturales.
La delegación peruana estuvo integrada por miembros de las organizaciones copartes de DKA: el Centro Loyola de Ayacucho, IDMA Abancay, IDECA Puno, CPUR Juliaca, FOVIDA Lima–Huancayo, Warmi Huasi, el Centro de Estudios y Publicaciones (CEP) y el propio IBC Lima.
Misión Aprender
El programa ofrecido en Austria estuvo muy bien organizado y siguió una estructura que nos permitió comprender progresivamente la realidad del país. En una primera etapa, nos acercamos a su historia, realidad social y pasado reciente. Posteriormente, visitamos diversas regiones de Austria, donde pudimos conocer de cerca el trabajo articulado que realiza DKA. Estas visitas también nos permitieron descubrir las particularidades de cada territorio, las experiencias de solidaridad que allí se desarrollan y las distintas formas de responder a los desafíos sociales y comunitarios.
También ha sido una experiencia profundamente humana gracias al encuentro y la convivencia con familias vinculadas al trabajo de DKA, quienes no solo abrieron las puertas de sus hogares, sino también sus corazones para recibirnos. Por esta acogida, escucha y generosidad, estamos profundamente agradecidos.
Uno de los aspectos más valiosos de esta misión ha sido la posibilidad de encontrar puntos de encuentro entre los temas que venimos trabajando desde el Perú —derechos humanos, economía solidaria, cuidado de las personas y del medio ambiente, entre otros— y las experiencias que hemos conocido en Austria. No se trataba de realizar una simple comparación entre ambas realidades, ni de establecer cuál es mejor que la otra. El propósito ha sido poner en diálogo las experiencias del Norte y del Sur para ampliar nuestra mirada, cuestionar nuestras propias prácticas y descubrir otras maneras de comprender y transformar la realidad.
La metodología del programa también fue significativa. Un camino que nos invitó a ver, juzgar y analizar la realidad para, finalmente, proyectarnos hacia la acción. No nos hemos quedado únicamente en conocer experiencias, sino que hemos podido reflexionar sobre sus fundamentos, sus posibilidades y los desafíos que plantean para nuestro propio trabajo.
Un futuro compartido
Finalmente, esta misión abre perspectivas importantes para el trabajo futuro. El diálogo con el ámbito académico, la posibilidad de generar nuevas líneas de investigación, el establecimiento de espacios de colaboración y el reconocimiento de la praxis social como fuente de conocimiento son oportunidades que merecen ser exploradas y fortalecidas. Las experiencias que venimos desarrollando en el Perú tienen mucho que aportar a este diálogo, pues nacen de una práctica social comprometida con la justicia, la opción por los pobres, y la transformación de nuestra sociedad.







