IBC culmina proyecto de agroecología con jóvenes en Chiclayo

Proyecto del IBC fortaleció liderazgo juvenil y prácticas agroecológicas en Ayacucho y Chiclayo, promoviendo justicia ambiental y seguridad alimentaria.


El Instituto Bartolomé de Las Casas (IBC), en alianza con el Centro Esperanza y el Centro Loyola Ayacucho, realizó el domingo 22 de febrero de 2026 la clausura del proyecto “Jóvenes y adolescentes por un ambiente con justicia: agroecología para una buena vida”, en el Tambo Campestre de Chiclayo, en un espacio de encuentro, reflexión y celebración colectiva.

La jornada reunió a jóvenes, brigadistas, comunidad educativa y aliados estratégicos, quienes participaron en un proceso de evaluación que incluyó encuestas, orientaciones para entrevistas y el intercambio de aprendizajes construidos a lo largo de la implementación del proyecto.

Juventudes, territorio y aprendizaje compartido

Uno de los momentos centrales fue la presentación de testimonios de promotores ambientales, brigadistas e integrantes de municipios escolares, quienes destacaron el valor de la agroecología como práctica para el cuidado del ambiente y el fortalecimiento de la seguridad alimentaria en sus comunidades.

Asimismo, participaron representantes institucionales como Vitalina Flores Jiménez, directora del Centro Esperanza; Steve Privat Pérez, coordinador nacional del proyecto e integrante del IBC; y Jhenyfer Terrones Mejía, coordinadora regional; quienes resaltaron el compromiso juvenil y la importancia de sostener procesos formativos con enfoque territorial.

Como parte del cierre, se realizó la entrega simbólica de kits de herramientas huerteras, reafirmando la continuidad de las prácticas agroecológicas promovidas entre las y los participantes.

Un proyecto con apuesta por el buen vivir

Implementado entre 2023 y 2025 en las provincias de Huamanga (Ayacucho) y Chiclayo (Lambayeque), el proyecto involucró a más de 80 jóvenes, fortaleciendo capacidades en agroecología, seguridad alimentaria y liderazgo ambiental.

Como resultado, las y los jóvenes participantes impulsan acciones de incidencia y prácticas sostenibles en sus territorios, contribuyendo a mejorar la alimentación familiar y promoviendo iniciativas vinculadas al cuidado ambiental y los econegocios.

La iniciativa contó con el financiamiento de Misereor y se desarrolló en articulación con organizaciones como el Centro Loyola Ayacucho y el Centro Esperanza de Chiclayo, fortaleciendo redes locales orientadas a la justicia ambiental y el buen vivir.

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