Compartimos algunos testimonios sobre nuestro querido fundador y amigo Gustavo Gutiérrez, tras su fallecimiento el pasado 22 de octubre:
Papa Francisco
Desde El Vaticano, el Papa Francisco compartió un sentido mensaje por la partida del Padre Gustavo Gutiérrez:
“Hoy pienso en Gustavo Gutiérrez, un grande, un hombre de Iglesia que supo estar callado cuando tenía que estar callado, supo sufrir cuando le tocó sufrir, y supo llevar adelante tanto fruto apostólico y tanta teología rica”, son las palabras del Papa Francisco poco después de conocerse la noticia del fallecimiento del Padre Gutiérrez.
Juan Dumont
Un gran saludo a todos los amigos de Gustavo Gutiérrez, que era – y es – un hombre internacional. Quedamos encargados de decir lo que él ha dicho, lo que él ha vivido, lo que ha recibido de los demás y lo que ha dado a los demás. Feliz y divino encuentro entre Gustavo y aquellos a quienes él ha formado, a quienes lo han formado a él, lo que ha hecho surgir a un pueblo levantado de pie, un pueblo que sabe encontrar su camino y que sabe vivir la liberación en todas sus dimensiones. Gracias, Gustavo. Gracias a los amigos de Gustavo. Gracias a los que han enseñado a Gustavo. Gracias a aquellos a quienes Gustavo ha enseñado. Gracias porque somos seres espirituales que, por medio de ese espíritu, te encontramos y hacemos la unidad del mundo.
Luis Zambrano [Extractos]
[…] Gustavo, a lo largo de esas décadas, se regaló a la Iglesia y al mundo. Fue requerido por innumerables universidades. Pero, a la vez, por tantos grupos de base, parroquias, diócesis, congregaciones religiosas de hombres y mujeres, iglesias protestantes. Ocupó un lugar especial en su apostolado la Unión nacional de estudiantes católicos (UNEC). Siempre los acompañaba en sus retiros. Los cursos de verano en la Universidad Católica de Lima, promovidos por Gustavo durante décadas, reunieron y fortalecieron la mente y el corazón de miles de creyentes, especialmente jóvenes. En la Iglesia surandina amazónica, especialmente en las asambleas del Instituto de Pastoral Andina (IPA) tuvimos el gozo de su constante presencia con sus valiosos resúmenes. Hace 50 años fundó el Instituto Bartolomé de las Casas; en Lima, que ha sido y sigue siendo un importante centro de concientización y de compromiso social desde la fe a nivel nacional e internacional. […]
Una característica que salta a la vista en Gustavo es que, siendo un teólogo de alto vuelo, lo primero en él fue su compromiso con los pobres y supo compaginar su servicio sacerdotal en una parroquia del Rímac con sus compromisos como profesor a nivel nacional e internacional. Al contrario de muchos teólogos, por ejemplo en Europa, que se dedican solo a investigar y a enseñar y pierden el contacto con los hombres y mujeres de carne y hueso, con sus diarias angustias y esperanzas. […]
Gustavo partió a la eternidad el pasado martes 22 de octubre del 2024. ¡Bebamos de su inagotable grandeza humana!
APRODEH
Desde APRODEH nos unimos al dolor por la partida del padre Gustavo Gutiérrez. Su pensamiento crítico y su compromiso con los más vulnerables fueron una inspiración constante para nuestra labor. Agradecemos su invaluable contribución a la construcción de una sociedad más justa. ¡Su legado vivirá por siempre!
Aude Hadley – Cáritas Francia
Gustavo Gutiérrez es uno de los teólogos peruanos que trascendió su país, su continente e impulsó el retorno a las fuentes del evangelio, pedido por el Vaticano II. Tuvo un rol central con la creación del “pacto de las Catacumbas”, por el cual los obispos firmantes se comprometieron a adoptar una vida de sencillez despojada de posesiones, y una nueva actitud pastoral orientada a los pobres y a los trabajadores. Gustavo Gutiérrez tomó como misión particular llevar la reflexión teológica para aplicar las directivas del Vaticano II en América Latina. En ese sentido su contribución durante la conferencia del episcopado latinoamericano en Medellín (1968), fue decisiva para el nacimiento de lo que después se llamaría la Teología de la Liberación, movimiento que une estrechamente la justicia social y el evangelio, optando preferencialmente por los pobres. Este movimiento fue promovido y asumido por figuras pastorales y teologales y por centenas de diáconos, celebradores de la palabra, catequistas que terminaron dando la vida por su compromiso de fe y justicia.
Su obra nos ofreció una nueva espiritualidad fundada en el compromiso y la solidaridad con los pobres. Ella nos exhorta a participar, como Iglesia, en la transformación de las instituciones sociales, económicas y políticas con el objetivo de dignificar toda la humanidad a través de la justicia social. Hoy con su retorno a la casa del Padre, Gustavo Gutiérrez y su teología siguen vigentes, su mensaje debe seguir inspirando nuestra vida de fe y compromiso. Paz a su alma, fuerza y sabiduría a quienes continuamos sus enseñanzas.
Santiago Pedraglio[1]
[…] Junto con reconocer la altura de su formación, interesa conocer qué lo llevó a escribir Teología de la liberación que marca el derrotero de su dimensión mundial. En la entrevista [que le hice] menciona como centro de su pensamiento. “Mi trabajo pastoral, la visión de la pobreza y su contraste con lo anunciado por el Evangelio […] Es una lectura de la Biblia, un intento de responder a un hecho: la irrupción del pobre.”
Gustavo Gutiérrez fue -y seguirá siendo-, un teólogo de talla mundial, un gran maestro, una persona sencilla y carismática.
[1] Artículo publicado en El Comercio el 28 de octubre de 2024