Por León Lucar Oba, politólogo de la PUCP, integrante del grupo de reflexión sociopolítica del IBC
¡Habemus Papam! Hoy, luego de cuatro votaciones en el cónclave, el cardenal estadounidense-peruano Robert Francis Prevost fue elegido como el 267° papa de la Iglesia católica tomando el nombre de León XIV.
El papa León XIV, de 69 años, nació en Chicago (Estados Unidos). Ingresó a la Orden de San Agustín en 1977 y, luego de su ordenación sacerdotal en 1982, fue destinado a trabajar en la misión agustina de Chulucanas (1985-1986), en el norte del Perú. Posteriormente, fue enviado a la misión de Trujillo (1988-1999). En 1999, fue elegido prior de la provincia agustina “Nuestra Señora del Buen Consejo”. En 2001, fue elegido prior general de su orden, siendo reelegido para un segundo mandato de seis años en 2007.
En noviembre de 2014, el papa Francisco lo nombró administrador apostólico de Chiclayo, ciudad de la costa norte del Perú. En septiembre de 2015, Francisco lo nombró obispo de la diócesis de Chiclayo, año en que obtuvo la nacionalidad peruana. Como obispo, Prevost reorganizó la pastoral de su diócesis, fortaleciendo y dando mayor organicidad a la pastoral social que abarca la pastoral carcelaria, de la salud, ecológica y de los migrantes. Así, con agudeza administrativa y fino cariz pastoral, ayudó a que su Iglesia local viviera la diversidad de carismas y ministerios que los católicos ofrecen al servicio del prójimo, especialmente de los pobres y marginados.
Como bien refiere la agente pastoral Yolanda Díaz en una entrevista realizada tras el anuncio de la elección de Prevost como nuevo papa, este acercamiento a realidades vitales límite hizo que el obispo de Chiclayo tuviera un estilo pastoral sencillo, cercano y dialogante con sus colaboradores, especialmente laicas y laicos como ella. Esto se evidenció en contextos críticos como el desplazamiento masivo de migrantes venezolanos, la pandemia de Covid-19 o las inundaciones tras el paso del ciclón Yaku en 2023, el cual afectó a muchos caseríos cercanos a la capital del departamento de Lambayeque. Como muestra tangible de su cercanía a los damnificados, se encuentran las fotografías donde se ve al entonces monseñor Prevost con botas en medio de las inundaciones acompañando a la población.
El obispo agustino también fue segundo vicepresidente de la Conferencia Episcopal Peruana (2018-2023), desde la cual impulsó la Comisión de Prevención de Abusos dentro de la Iglesia. En enero de 2023, el papa Francisco lo llevó a Roma para que sea uno de sus colaboradores más cercanos como prefecto del Dicasterio para los Obispos y presidente de la Pontificia Comisión para América Latina. En septiembre de ese mismo año, fue creado cardenal por el papa argentino.
Hoy, tras salir al balcón central de la basílica de San Pedro como León XIV para dar su primera bendición, dio un saludo de paz a todo el mundo, “una paz desarmada, desarmante y también perseverante, que proviene de Dios, que nos ama a todos incondicionalmente”. Tuvo cariñosas palabras para su diócesis de Chiclayo, que le enseñó a ser pastor de todos y para todos, y expresó su deseo de “una Iglesia sinodal, que camine, que busque siempre la paz, que busque siempre la caridad, estar cerca de quienes sufren”.
Como grata coincidencia, el discípulo más querido y cercano de san Francisco de Asís se llamaba fray León. Hoy, luego de nuestro amado papa Francisco tenemos a nuestro papa León XIV. ¡Que Dios te bendiga, León XIV!









