Jóvenes activistas marchan por la Amazonía

Por Steve Privat – Responsable del proyecto de Agroecología para la Buena Vida

En una jornada que quedará marcada en la memoria colectiva como un ejemplo de la lucha pacífica por la defensa de nuestra Amazonía, cientos de jóvenes activistas, liderados por la Red Universitaria Ambiental (RUA), MOCICC, Red Muqui, Sikuris, y diversos grupos universitarios, entre otros, se concentraron en el Congreso la tarde del 6 de marzo para exigir la derogatoria de la polémica Ley Antiforestal que ha causado gran preocupación en el país.

Desde tempranas horas de la tarde, la vibrante energía de los jóvenes manifestantes se hacía sentir en el corazón de la ciudad, donde pancartas coloridas y consignas escritas con pasión expresaban la necesidad de proteger la Amazonia, las comunidades amazónicas y a los defensores ambientales que han luchado incansablemente contra la explotación descontrolada de los recursos naturales.

Con banderas, tambores, y consignas de unidad, los participantes se agruparon en el Parque Universitario, convertido en un punto de encuentro lleno de esperanza y determinación. La diversidad de voces y rostros reflejaban la amplitud de la coalición que se había formado para alzar la voz en favor del medio ambiente. La música de batucada de los jóvenes estudiantes de Ingeniería Forestal de la UNALM resonaba en el aire, creando una atmósfera festiva, pero a la vez reivindicativa.

El recorrido comenzó a pie, con los manifestantes avanzando hacia el Congreso, ondeando pancartas que clamaban «¡Derogatoria ya!», «La Amazonia no se vende, se defiende», y otras consignas que expresaban su repudio hacia la Ley Antiforestal. El sonido de los tambores y las melodías entonadas por los jóvenes ambientalistas acompañaban el caminar decidido de la multitud, que se abría paso entre la ciudad con un mensaje claro y contundente.

A medida que la marcha se acercaba al Congreso, el volumen de los cánticos y las consignas se intensificaba. Los discursos apasionados de líderes juveniles resonaban en los altavoces, exponiendo los peligros que la Ley Antiforestal representa para la biodiversidad y la sostenibilidad de la Amazonia.

Frente al Congreso, el plantón se transformó en un escenario de denuncia pacífica. Los jóvenes activistas formaron una fila humana frente al edificio legislativo, sosteniendo sus banderolas y pancartas. Las consignas continuaban, recordando la importancia de la lucha por el ambiente y la responsabilidad compartida de proteger nuestra Amazonía.

A pesar de la tensión inherente a la protesta, la jornada se desarrolló sin incidentes violentos. Al finalizar la jornada, aunque la Ley Antiforestal aún estaba vigente, la manifestación dejó claro que existe una fuerza unida y comprometida lista para defender la Amazonía. La lucha continuará, y la esperanza de un cambio positivo sigue vibrando en el corazón de aquellos que participaron en esta jornada histórica. La Amazonia, las comunidades amazónicas y los defensores ambientales han encontrado en estos jóvenes una voz fuerte y decidida que no se detendrá hasta lograr la protección que merecen.

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