[EDITORIAL] Es tiempo de compromisos

5 mayo, 2021

[EDITORIAL]

Es tiempo de compromisos

 

Los resultados de la primera vuelta electoral que dieron como ganadores a Pedro Castillo y Keiko Fujimori han sido un llamado de atención clarísimo de las regiones, que reflejan el descontento sobre la manera en que se ha venido manejando el país. La pandemia por la Covid-19 ha agudizado la situación de desigualdad que ya se vivía desde antes, así como también la desconfianza hacia la clase política tradicional que ha gobernado estos últimos años. Todo esto nos pone en el escenario que vivimos de cara a la segunda vuelta.

Algunos puntos que debemos defender

Sin duda es necesaria una agenda redistributiva en el país que busque combatir la pobreza, que camine de la mano de nuestros pueblos, que resuelva participativamente las problemáticas que vivimos desde hace muchos años y que hoy se han vuelto mucho más duras por la emergencia sanitaria. No podemos pensar en acortar las brechas de desigualdad si no atendemos una agenda mínima que garantice una vida digna para todas y todos; y es por esta razón que nos preocupan los grandes vacíos y contradicciones en los planes de gobierno y propuestas políticas de los candidatos que hoy compiten por ocupar la Presidencia del Perú.

La atención de la pandemia es hoy lo más urgente. Al cierre de este editorial, de acuerdo a la contabilidad oficial del Ministerio de Salud, teníamos un total de 61,477 fallecidos en todo el país por coronavirus y aún las vacunas son insuficientes, tenemos escasez de camas UCI y seguimos pagando precios altos por oxígeno o simplemente no lo encontramos. Sobre este punto, las propuestas de ambos candidatos son insuficientes. Lo son también las propuestas para resolver las consecuencias que nos ha dejado la pandemia. Muchas peruanas y peruanos han perdido el trabajo, no tienen una vivienda propia o viven en condiciones precarias sin servicios básicos y esto los vuelve más vulnerables al contagio. La seguridad alimentaria es también una urgencia que están tratando de resolver los propios ciudadanos, muchos de ellos de la mano de la Iglesia y organizaciones sociales. No todos lo logran y esto los lleva a trabajar de manera informal diariamente, arriesgando sus vidas para poder sobrevivir. Por lo tanto, necesitamos un Estado que trabaje poniendo en el centro las necesidades de las ciudadanas y ciudadanos y que tenga claridad sobre la situación de crisis que probablemente sea la más dura que hemos vivido en mucho tiempo.

Necesitamos compromisos urgentes

Asimismo, necesitamos compromisos claros de ambas partes que nos den la seguridad de que respetarán la democracia y los derechos humanos. En el caso del fujimorismo tenemos antecedentes terribles de esto y en el caso de Castillo no hay una propuesta clara al respecto y ha realizado declaraciones que ponen en duda su respaldo a la institucionalidad del país. En el primer debate de la segunda vuelta realizado en Chota, vimos nuevamente propuestas insuficientes y poco fundamentadas en ambos casos. Por ello, existe desconfianza hacia ambos candidatos de un gran sector de la población y siguen expectantes de algún gesto que les dé mayor confianza para depositar su voto. Por eso, no podemos tener una conducta pasiva, nos corresponde como ciudadanos exigir que se firmen acuerdos que nos den garantía de que la próxima persona que gobierne el país trabajará en favor del bien común. Así también, es momento de que las fuerzas políticas que ya tienen un lugar en el Congreso deberían llegar a consensos con los candidatos para lograr que las propuestas se ajusten lo más posible a las necesidades del país. Es tiempo de compromisos, no solo de los candidatos sino también de la ciudadanía mediante un rol activo y vigilante para que estos acuerdos se cumplan por el bien de todas y todos.

No olvidemos que “La grandeza política se muestra cuando, en momentos difíciles, se obra por grandes principios y pensando en el bien común a largo plazo” Fratelli Tutti – 178.