Desde las periferias, una Iglesia que cuida la vida, resiste y camina sinodalmente 

El Instituto Bartolomé de Las Casas reunió en Lima a agentes pastorales de distintas diócesis y vicariatos del Perú en las Jornadas de diálogo y reflexión teológica del programa Fe y periferias, un espacio que profundizó en la sinodalidad, el discernimiento comunitario y el compromiso de la Iglesia con los territorios marcados por la pobreza y la exclusión.


Del 13 al 15 de febrero, el Instituto Bartolomé de Las Casas realizó en Lima las Jornadas de diálogo y reflexión teológica del programa Fe y periferias. Las jornadas reunieron a agentes pastorales de diversas diócesis y vicariatos del Perú.

Este espacio forma parte de un proceso de discernimiento comunitario que articula vida y teología, experiencia y reflexión, escucha y compromiso. Se sustenta en la convicción central de que Dios se revela en las periferias, en contextos de pobreza y sufrimiento, y desde allí sigue llamando a la Iglesia a caminar sinodalmente y con esperanza.

Durante la primera jornada, las y los participantes reflexionaron sobre cómo hacer teología desde los territorios, reconociéndose como sujetos teológicos y eclesiales. A través de un ejercicio simbólico, identificaron los desafíos que más interpelan su quehacer y los modos en que hoy reconocen la acción de Dios en sus comunidades.

El segundo día estuvo dedicado a profundizar en la sinodalidad vivida en las periferias. Se compartieron prácticas concretas de escucha, participación y toma de decisiones, así como las tensiones y resistencias que atraviesan los territorios, junto con las formas comunitarias de afrontarlas.

La jornada final estuvo marcada por una pregunta clave: ¿qué rostros de Iglesia están naciendo desde las periferias? Como fruto del proceso, los grupos afirmaron que la Iglesia que surge de los territorios está llamada a “cuidar la vida en todas sus expresiones” y “a quienes la defienden”; a asumir un estilo “contracultural, con sencillez y sobriedad”, frente al consumismo; y no solo a existir, sino a “resistir”, generando otros modos de vida en común y construyendo una Iglesia “que sana y que salva”.

Las jornadas reafirmaron la apuesta por una Iglesia que camina junto a los pobres, las personas excluidas y las víctimas, reconociendo en las periferias un lugar privilegiado de revelación y esperanza.


Lima, 15 de febrero de 2026

Redacción – Instituto Bartolomé de Las Casas (IBC)

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