En el Perú existen diversas iniciativas que buscan reducir las desigualdades sociales, proyectos que se encuentran en diversas ciudades del país y que son dirigidos a la población más vulnerable, como las financiadas por la ONG belga de cooperación internacional Entraide et Fraternité.
Entre los proyectos con los que Entraide et Fraternité colabora en el Perú se encuentran dos que llaman la atención por estar “hermanados” con problemáticas similares en Bélgica, por lo que se trabajan en paralelo. Se tratan de un proyecto agroecológico y otro que ofrece apoyo psicosocial.
De Lima a Charleroi
El primero se desarrolla en el distrito limeño de San Juan de Lurigancho. Ahí se impulsan los huertos agroecológicos como una alternativa ante la situación de pobreza existente. Este proyecto ha tenido una gran respuesta en las mujeres de la zona, pues ha ayudado a la economía familiar, a comedores populares y centros educativos, entre otros, favoreciendo una alimentación adecuada, la cual se recrudeció durante la pandemia de la Covid-19.
En Bélgica, la ciudad de Charleroi viene trabajando un proyecto similar que responde a la problemática de pobreza y delincuencia local, y que va dando como resultado un fortalecimiento del vínculo social entre sus habitantes. Ambas experiencias, la de Perú y Bélgica, comparten sus experiencias para fortalecerse.
Chibolito y Atout Projet
El segundo proyecto hace frente a la pobreza infantil en la región de Cajamarca, y lleva por nombre “Chibolito”. El proyecto está dirigido a niños, niñas y adolescentes en situación de riesgo, pues muchos de ellos sufren violencia familiar y se ven en la necesidad de trabajar a muy corta edad. Por este motivo, Chibolito ofrece refuerzo escolar, apoyo psicológico y la promoción de los derechos de los menores, buscando así que puedan salir del círculo de pobreza en que viven.
En paralelo, en Bélgica existe “Atout Projet”, enfocado en la juventud belga y en cómo defender a este sector de la población de la pobreza y las consecuencias que va viviendo.
Entraide et Fraternité también colabora con el Instituto Bartolomé de Las Casas y el Centro Loyola Ayacucho en el proyecto “Agroecología, pilar de una transición ecológica y social», que se desarrolla en la ciudad de Ayacucho y está dirigido a jóvenes. Este proyecto busca empoderar a los jóvenes participantes, quienes hacen incidencia en un centro educativo y un comedor popular de la zona.
Para conocer más sobre los proyectos de San Juan de Lurigancho y la Asociación Chibolito, les compartimos: “De Perú a Bélgica. ¿De la pandemia a la agroecología?” y “En Perú como en Bélgica. Asociaciones frente a la pobreza infantil”, que narran ambas experiencias.