Participantes de distintas regiones del país se reunieron durante tres días para compartir experiencias, dialogar desde sus realidades y construir, de manera comunitaria, nuevas reflexiones teológicas inspiradas en la escucha y el Evangelio.
Del 17 al 19 de julio, el programa “Fe y Periferias” del Instituto Bartolomé de Las Casas realizó el I Encuentro de Cocreación Teológica, reuniendo a personas de Pucallpa, Loreto, Atalaya, Chiclayo, Arequipa, Lima y Callao.
Durante tres días, diecinueve personas vinculadas a distintas comunidades y experiencias pastorales compartieron relatos que las habían marcado e interpelado. A partir de estas historias, el encuentro propuso un itinerario de trabajo basado en la escucha, la construcción de narraciones comunitarias, el diálogo con el Evangelio y la reflexión compartida.


Más que ofrecer respuestas o contenidos previamente definidos, la metodología buscó crear un espacio donde los relatos pudieran ser escuchados con atención, enriquecidos por la experiencia de los participantes y releídos a la luz del Evangelio. Este proceso permitió que cada grupo elaborara nuevas miradas sobre temas como el cuidado, la justicia, la defensa del territorio, la comunidad, la esperanza y la dignidad.
Uno de los rasgos más valiosos del encuentro fue la diversidad de perspectivas presentes. Los distintos territorios, trayectorias pastorales y experiencias de vida enriquecieron el diálogo y mostraron que las preguntas sobre la fe adquieren nuevos matices cuando se comparten comunitariamente.


Este primer encuentro constituye el inicio de un camino que el programa “Fe y Periferias” espera seguir desarrollando junto con comunidades de distintas regiones del Perú. La experiencia permitió recoger aprendizajes y abrió nuevas preguntas para futuros espacios de formación y reflexión.
El Instituto Bartolomé de Las Casas agradece la participación, el compromiso y la generosidad de todas las personas que hicieron posible este encuentro, convencido de que la escucha mutua, el diálogo y la reflexión compartida siguen siendo caminos fecundos para fortalecer la vida de nuestras comunidades.