“Sin una reforma de estructuras no habrá un modelo institucional que sea capaz de hacer verdad, realidad y permanente esa sinodalidad de la que tanto hablamos” (Rafael Luciani)

Por Silvia Cáceres, teóloga del Instituto Bartolomé de Las Casas


A puertas de recibir las conclusiones del proceso de escucha y trabajo de estos días,  destacamos algunos puntos claves del mensaje del teólogo Rafael Luciani que nos llama a seguir profundizando en la exigencia de una conversión eclesial para dar cauces a la sinodalidad y abrir paso a una Iglesia que sea auténticamente en salida y vaya a las periferias.

La conversión eclesial pasa ineludiblemente por el ámbito de las estructuras: ¿qué modelo institucional para hoy que haga posible la sinodalidad? Afirmar que la sinodalidad es una manera de ser, de vivir y de operar de la iglesia, como se ha venido haciendo en estos días de asamblea, trae consigo pensar en qué modelo institucional es capaz de dar cauce a la sinodalidad, “sin un modelo institucional, ese modo de proceder sinodal no tendrá espacio en nuestras estructuras y nuestras relaciones”. Es momento de dejar atrás formas de pensar antagónicas y dualistas que oponen “la novedad de lo que podemos crear a la tradición que hemos heredado”.

Un modelo institucional para estos tiempos trae consigo la exigencia de necesarias y urgentes transformaciones estructurales: sinodalizar toda la iglesia supone una actitud profética: pensar, hablar y actuar con parresía para superar estructuras caducas que son un obstáculo para una Iglesia en salida, renovar aquellas estructuras que pueden reformarse y crear nuevas estructuras para estos tiempos nuevos, más aún a la luz de esta pandemia.

Hacia cambios reales: Luciani nos invita a preguntarnos si el avance que hemos hecho en este tiempo en el sensus fidei (LG 2), en la escucha y diálogo del Pueblo de Dios, puede traducirse en  auténtica inclusión y en decisiones que lleven a cambios reales, no solo afectivos sino efectivos, cambios donde el corazón, la mente, la pluma de las mujeres y no solamente de hombres o de obispos varones se vea plasmada en los documentos magisteriales, en las decisiones, donde el  laicado sea reconocido como sujeto pleno en la iglesia y la jerarquía se considere como un fiel más en la toma de decisiones. 

Sin una reforma de estructuras no habrá un modelo  institucional que sea capaz de hacer verdad, realidad y permanente esa sinodalidad de la que tanto hablamos. Busquemos, actualicemos y realicemos una forma más completa de ser iglesia.

Adjuntamos también el documento completo de la intervención de Rafael Luciani & Hna. Dolores Palencia

Asamblea-Eclesial-Luciani-Venezuela-y-Hna.-Dolores-Mexico

Puede descargarlo aquí: https://bcasas.org.pe/wp-content/uploads/2021/11/Asamblea-Eclesial-Luciani-Venezuela-y-Hna.-Dolores-Mexico.pdf

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