¿Qué dijo el Arzobispo de Lima, Carlos Castillo, sobre el derrame de petróleo en el mar de Ventanilla?

Crédito: Arzobispado de Lima

El desastre ecológico ocurrido en el mar de Ventanilla, producto del derrame de unos 6000 barriles de la empresa Repsol el sábado 15 de enero, continúa generando preocupación a la sociedad debido a la inacción de quienes deberían tomar este caso como lo que significa, una tragedia ambiental, económica y social.

Ante ello, Mons. Carlos Castillo, como Arzobispo de Lima, se ha pronunciado de manera muy directa y acertada sobre lo que significa este suceso para la vida de la población de Ventanilla, y en general para el Perú.

En conversación con Fernando Carvallo del programa Diálogos de Fe en RPP, fue directo en señalar que «requiere ser reparada en forma completa y a largo plazo. Se necesita tomar medidas en donde las exigencias de quienes han creado las condiciones para que esto ocurra, por descuido o por negligencia, sean redefinidas completamente; y puedan además pagar y resarcir a la población afectada de forma efectiva, no solamente con canastas, sino con verdadera dignidad».

«La vida de las personas, de los pescadores de la costa, así como también sucede con los campesinos e indígenas de la Amazonía, es una vida truncada por larguisimo tiempo. Van a crecer en ese ambiente». Además señaló sobre la situación de quienes son más vulnerables en esta situación: “No es posible que, a los trabajadores del mar, ahorita quieren contratarlos para que limpien. Yo no digo que no se ayude a que todo se resuelva, pero a la vez, se necesita tener la conciencia de que este es un problema de muchos años. La compañía tendría que estar obligada a la restitución de toda la vida que viene para esa gente, no de dar limosnitas”.

Carlos Castillo fue muy enfático en señalar el extractivismo y sus repercusiones: “todo es por ganar y por la ambición de llenarse de dinero a costa de la depredación».

También señaló, desde una lectura bíblica, que «todos tenemos la misma dignidad, que no se puede hacer cosas, justamente, someter a la gente a una forma de vida que uno implanta por sus propios intereses. Es una especie de subsometimiento a las personas a una forma de vida petrolera habiendo destruído toda su ecología».

Aquí se puede revisar la entrevista completa:

Finalmente compartimos la Homilía completa del domingo 23 de enero en dónde el Arzobispo de Lima también señala el grave atentado ecológico e insta a, como cristianos, movilizarnos y reflexionar sobre lo sucedido: «Cómo vamos a percibir la presencia de la Palabra de Dios, cuando por ejemplo, este derrame de petróleo ha destrozado las vidas de todo nuestro norte chico ¿Cómo habrán quedado esas familias? ¿En qué situación de dificultad, hambre y miseria van a entrar ahora? Hermanos y hermanas, hay todavía mucho pecado en nuestra historia, y no solamente personal, sino también social. El pecado personal porque nos hemos vuelto muy niños e irresponsables, hacemos algún acto y creemos que, mágicamente, se van a solucionar los problemas. Pero también es social, es de grupos, de familias, de compañías, de organizaciones que organizan mal las cosas, porque este derrame se ha podido evitar».

Pueden escuchar aquí la Homilía:

Y también leerlo desde aquí:

III-domingo-tiempo-ordinario-homilia

Con información de: Arzobispado de Lima y RPP.

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