[Editorial] Tiempo de cambios

Ya tenemos nuevas autoridades regionales y municipales, y la responsabilidad nos tocará como ciudadanos y ciudadanas, de vigilancia de los compromisos asumidos por los candidatos.

Al respecto, Federico Arnillas señala que el Acuerdo de Gobernabilidad que suscribieron muchos candidatos obliga a los partidos que están en un mismo territorio a que tengan un marco común de compromiso y de exigencia recíproca. El seguimiento de este acuerdo se da con la participación de la propia autoridad electa, que presenta sus avances y rendición de cuentas, pero de otro lado está también la ciudadanía que exige a las autoridades electas honrar el acuerdo. En este contexto la Mesa de Concertación para la Lucha contra la pobreza juega un rol central facilitando el diálogo de los distintos actores.

En tiempo de cambios también es muy necesario “separar la paja del trigo”, especialmente en relación a la información que se recibe. Al respecto, Aldo Santos es claro en mencionar que los medios de comunicación son centrales como formadores de opinión pública. Pero en un contexto en el que estos medios incitan a la polarización y confrontación, dejando de lados los hechos y exaltando emociones, atentan contra esa labor de brindar información lo más objetiva posible para que pueda tomar las mejores decisiones en las elecciones y en la forma como ejercer una adecuada vigilancia ciudadana.

Al respecto, Aldo Santos concluye que una democracia con información falsa o tergiversada está severamente amenazada. Hay una gran exigencia de un proceso de discernimiento ciudadano de la información, es importante no sólo recibir la información sino contrastarla de manera que podamos separar la paja del trigo.

En este contexto, consideramos muy iluminadores los desafíos pastorales de la CONFER que nos comparte Glafira Jiménez. El llamado amplio, como una clave de lectura para nuestro tiempo, de conversión evangélica, necesaria y urgente de mentalidades, estructuras, costumbres y modos de relación es central en un contexto de cambios tan grandes a nivel nacional e internacional, pues la mejor manera de ubicarnos es estar abiertos a la conversión que implica esta actitud de escucha y acogida de lo nuevo.

Así, el primer eje que se propone es labor de brindar información a la la itinerancia sinodal que implica ciudadanía contrastada y lo más vivir en estado de encuentro, escucha y discernimiento; el segundo tomar las mejores decisiones en eje es hacia una ecología integral, las elecciones y en la forma como urgente desafío en especial para la región latinoamericana; y finalmente, un tercer eje orientado a la búsqueda de una ciudadanía plena y del bien común.

Los aspectos señalados nos llevan a una manera de articular política y fe marcada por la gratuidad del amor expresado en la fraternidad y el bien común, que se sintetiza en el capítulo V de la encíclica del Papa Francisco Fratelli Tutti.

Este tiempo de cambios se vive en caos y crisis que puede aturdirnos y desanimarnos, sin embargo, es real que surgen claras expresiones de fraternidad en diversas comunidades cristianas inspiradas en el magisterio del papa Francisco, que actualiza Vaticano II; y es urgente que puedan incidir en modos colectivos de pensar, en opiniones públicas y en las diversas formas de comunicación hoy vigentes.

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