[EDITORIAL] Seamos vigilantes y participativos

[EDITORIAL]

Seamos vigilantes y participativos

 

Preocupa mucho la situación de polarización que vive el país, sobre todo en este momento tan difícil por la pandemia. Al cierre de esta edición de la revista, faltaban pocos días para los comicios electorales de la segunda vuelta, por ello, desde este espacio pedimos responsabilidad al momento de emitir el voto y a la vez mucho respeto para reconocer y aceptar los resultados, aun cuando podrían no gustarnos.

Los señalamientos, insultos y acusaciones vienen caracterizando todo este proceso electoral. Hemos visto cómo hasta las iniciativas ciudadanas que pretendían crear consensos han sido vapuleadas porque nos vemos como enemigos, como contrarios, pensamos que buscar acuerdos no debe ser el objetivo, sino desmarcarnos del otro. Lo real es que esa posición poco constructiva le hace mucho daño al país.

En esta edición de Signos, el padre Raúl Pariamachi SS.CC. ha trabajado algunos criterios que debemos tomar en cuenta para elegir al candidato por el que votaremos. Sabemos que el reto es grande y muy difícil, y por eso mismo, necesitamos estar a la altura dándonos tiempo para pensar y elegir a conciencia por quién vamos a votar.

Hay una responsabilidad más grande

Enfrascarnos en una disputa cada cinco años por defender a un candidato no nos hace mejores ciudadanos. Vale la pena preguntarse ¿qué posturas críticas nos exige este escenario? ¿por qué nuestro país se encuentra en una gran contradicción? Sin embargo, no nos quedemos solo en el presente porque este presente tiene un futuro. Preguntémonos también ¿Qué nos toca como ciudadanos y ciudadanas hacer después de la segunda vuelta? ¿qué temas importantes para el futuro de nuestro país están siendo olvidados?

Los resultados de las elecciones serán solo el inicio de una serie de acciones que como parte de este país tendremos que emprender si ansiamos no volver a vivir un escenario tan polarizado como el que tenemos. Comprometámonos a levantar agendas, organizarnos y ser parte de los diversos espacios de reflexión y acción respecto de problemáticas que tenemos que resolver en medio de esta crisis social y política. Empecemos de a poco, viendo aquellos problemas que existen en nuestras comunidades y barrios, reflexionando críticamente con otros ciudadanos y actuando propositivamente para exigir nuestros derechos o cambiar lo que nos parece injusto. No dejemos de ser ciudadanos con pensamiento crítico. Por otro lado, mantengámonos vigilantes. Sea quien sea el ganador, nuestra tarea debe ser siempre la de fiscalizar que las autoridades garanticen el bien común, así haya ganado el partido por el que hemos votado. Que sepan ambos candidatos que nuestro voto será un voto vigilante.

Finalmente, esperemos que estos tiempos nos hayan enseñado que la política debe hacerse siempre desde el afecto y desde la solidaridad, no desde lo que nos distancia y divide. Esto para quienes ansían ser autoridades como para los que ejercemos nuestra ciudadanía activa. Este proceso no termina con el resultado electoral, tenemos que continuar con un proceso de construcción en favor de la gente, mejorar nuestras formas de relacionarnos y hacer de este país un lugar donde nadie se sienta descartado.

“Porque un individuo puede ayudar a una persona necesitada, pero cuando se une a otros para generar procesos sociales de fraternidad y de justicia para todos, entra en «el campo de la más amplia caridad, la caridad política». Se trata de avanzar hacia un orden social y político cuya alma sea la caridad social”. Fratelli Tutti – 180.

 

 

 

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