[ARTÍCULO] La ansiada vacunación de los adultos mayores

20 abril, 2021

[ARTÍCULO]

La ansiada vacunación de los adultos mayores

por Wilfredo Ardito Vega, abogado y escritor.

Aunque a inicios de febrero ya habían llegado al Perú las ansiadas vacunas contra el COVID19, parecía muy lejana la vacunación de los adultos mayores. El Ministerio de Salud del Perú había dispuesto que se vacunara a más de cuatro millones de personas: serenos, militares, estudiantes de medicina, vigilantes, miembros de mesa y hasta los contadores del Ministerio.

La absurda postergación de quienes son los más vulnerables a la pandemia se sumó a otras medidas que han afectado los derechos de los adultos mayores, hasta el extremo de impedirles salir a la calle, olvidando sus necesidades físicas, mentales, sociales y espirituales. El confinamiento incrementó serios problemas como la soledad y la depresión y se agravaron también las dolencias físicas. No pocos adultos mayores fallecieron de enfermedades que hubieran podido ser atendidas a tiempo si no hubieran estado aislados.
Durante varios días, esperé una reacción de los medios de comunicación o los médicos mediáticos en defensa de la vida de los adultos mayores… pero ante el silencio tuve que preparar un pronunciamiento exigiendo que se cambiaran las prioridades del plan de vacunación. Circulé el pronunciamiento entre varios amigos, quienes se sumaron a la campaña, recogiendo más adhesiones. Algunos eran residentes en el extranjero, espantados porque el gobierno desprotegía a sus familiares. Muchos difundían los casos de sus padres, abuelos, tíos o vecinos y también insistíamos en que el Perú era el único país que no priorizaba a sus adultos mayores.

Varias personas colaboraron con lemas contundentes, otras elaboraron banners y memes que permitían denunciar de manera gráfica una situación indignante. Desde Huamanga y Helsinki, dos amigos quechuahablantes tradujeron la campaña. Algunos consiguieron entrevistas en medios de comunicación alternativos, hasta que por fin el tema llegó hasta Caretas, La República y TV Perú. La Defensoría del Pueblo también se pronunció.

Finalmente, se logró el cambio. No fue necesario pintarrajear monumentos, contratar consultores o pagarle a un influencer. Mientras escribo estas líneas, en Lima, Iquitos, Trujillo y otras ciudades peruanas miles de adultos mayores han recibido la primera dosis de la vacuna. Nuestros recursos fueron la perseverancia y la convicción de que se pedía algo justo.