Una gran responsabilidad para no repetir la historia

13 enero, 2020

[EDITORIAL]

Una gran responsabilidad para no repetir la historia

 

Entramos a un nuevo año que nos da la oportunidad de elegir congresistas que trabajen para avanzar en las reformas pendientes, necesarias para la lucha contra la corrupción. Si elegimos conscientemente a nuestros representantes en el Legislativo, podríamos lograr una transición a un escenario político más favorable, diferente a los dos años pasados.

Este año electoral debe recordarnos la indignación que nos causaron los grandes niveles de corrupción que fueron destapados y difundidos por los medios de comunicación el año que acaba de pasar. Esta terrible situación que nos llevó a las calles para pedir cerrar el Congreso, es la que debería impulsarnos para renovar nuestra clase política. No basta con condenar la corrupción, es necesario actuar contra ella, porque, como lo dijo el Papa Francisco, “la corrupción es un proceso de muerte que nutre la cultura de la muerte”. Una forma concreta de actuar en coherencia, es informarnos a conciencia antes de emitir nuestro voto.

La democracia se alimenta con nuestra participación

En su visita al Perú, el Papa Francisco dijo también a las autoridades peruanas: “la corrupción es evitable y exige el compromiso de todos”. Dejemos atrás la idea de que los ciudadanos no podemos hacer nada contra la corrupción o que todos los políticos “son iguales”. Es cierto que en las listas de los partidos que hoy se presentan a las elecciones hay algunos candidatos que representan el continuismo y que incluso se pretenden reelegir a pesar de su nefasto rol en la gestión congresal pasada. Sin embargo, hay opciones por las que sería interesante apostar. No olvidemos que la democracia se alimenta con nuestra participación ciudadana. En ese sentido, tengamos en cuenta que hay postulantes que pretenden seguir obstaculizando las investigaciones por corrupción de quienes realmente tienen el poder en sus partidos. Identifiquémoslos bien, algunos incluso tienen rostros nuevos pero con prácticas antiguas que pueden ser una amenaza para la democracia.

¿Cómo asegurar un voto responsable?

Hay ciertos criterios que deberíamos tomar en cuenta para elegir a nuestros candidatos de estas elecciones extraordinarias del 26 de enero. El Congreso pasado tenía varios representantes con serias denuncias por corrupción; así que, además de escuchar las propuestas, debemos investigar si están comprometidos con la justicia. Es importante también leer sobre su trayectoria política, calificar su desempeño en diversos espacios donde han participado y tener información sobre el financiamiento de su campaña. Toda esta información se encuentra en la página “Voto Informado” del Jurado Nacional de Elecciones. Finalmente, informémonos bien para no invalidar nuestro voto. Solo es correcto poner un aspa o cruz en el símbolo que elegimos y no se puede votar por dos candidatos de diferentes listas. Debemos ir a votar, conociendo bien el número con el que postula el o los candidatos que elegimos.

Existe mucha incertidumbre ad portas del bicentenario por la ausencia de un real pacto social que garantice el respeto de la democracia. Lo ocurrido con el Congreso pasado nos ha dejado a todos y todas con una gran decepción y desconfianza. Sin embargo, ahora nos toca situarnos en el hoy para construir el mañana y así resolver los problemas de educación, trabajo, salud, vivienda, etc. Este año que iniciamos podría ser una oportunidad para construir un país más justo, en el que nuestros representantes finalmente trabajen sirviendo a los intereses de todos los peruanos.

Después de haber sido testigos del deplorable actuar de algunos partidos políticos y personajes del Congreso encubriendo actos de corrupción, sería terrible que los resultados de estas elecciones nos devuelvan al Legislativo a esos mismos malos elementos. No olvides, es nuestra responsabilidad y busquemos contagiar esta mirada a todos los que tengamos cerca.