Mujeres y cambio climático en el Perú

7 mayo, 2019

MUJERES Y CAMBIO CLIMÁTICO EN EL PERU

por Rocío Valdeavellano, integrante del Movimiento Ciudadano frente al Cambio Climático.

 

Sabemos que el Perú es un país de alta vulnerabilidad frente al Cambio Climático, que afecta de manera principal a los pobres y –más intensamente– a las mujeres. Tanto en los barrios populares urbanos, como en las áreas rurales andinas o en las comunidades amazónicas, ellas desempeñan el rol central del “cuidado”: de los niños, de los ancianos y de toda la familia. Son quienes se encargan de la alimentación del hogar, el acarreo de agua, la atención a los enfermos, el manejo de residuos. Veamos, sólo a manera de ejemplo, lo referido al problema del agua, cuya mayor gravedad debido al Cambio Climático (y también a un extractivismo irresponsable), es previsible en el futuro:

– En el caso de los asentamientos urbanos precarios, el panorama de escasez de agua significa para las mujeres redoblar su esfuerzo cotidiano de ir a conseguirla, lo que no siempre se logra. Cargar los baldes subiendo y bajando escaleras, encarar el alto costo que para sus economías implica lo que les cobran los proveedores de camiones cisterna e incluso enfrentar el problema de su mala calidad.

– En las áreas rurales andinas, donde la población constata el dramático derretimiento de los glaciares, la reducción de diversas fuentes de aguas (como manantiales y puquiales) y padece las sequías, las mujeres caminan largos trechos en busca del agua para cubrir las necesidades de consumo familiar, para el riego de sus pequeños huertos y para sus animales.

– En la Amazonía, en la que el Cambio Climático afecta el ciclo hidrológico, la alteración de las precipitaciones (cochas y lagos que se secan, sequías prolongadas o por el contrario lluvias torrentosas que dan lugar a inundaciones), obligan a las mujeres a salir en búsqueda de otras fuentes de agua y en otros casos a atender los desastres en su hábitat y entorno.

Son muchos otros los aspectos en los que las mujeres están sufriendo con especial intensidad los efectos del Cambio Climático: en la seguridad alimentaria (pérdida de cultivos y cosechas, pérdida de biodiversidad), desamparo en la prevención y gestión de riesgos, recrudecimiento de determinadas enfermedades, migraciones. Su salud física y mental es asimismo impactada.

Actoras del cambio

En la perspectiva de promover su empoderamiento para generar equidad social y de género así como su mayor capacidad de adaptación/resiliencia frente al Cambio Climático, se ha venido fomentando en algunos lugares, que más allá de asumir su condición de “víctimas”, ellas se afirmen como actoras del cambio: “Somos luchadoras” –expresan– y se atreven a dar pasos para transformar las costumbres patriarcales en sus comunidades proponiendo compartir entre hombres y mujeres, en forma conjunta, las tareas de defensa de su territorio y de acción frente al Cambio Climático. Se vuelven también interlocutoras de sus comunidades frente al Estado.

Nuestro país cuenta con un “Plan de Acción de Género y Cambio Climático” (aprobado el 23 de julio del 2016). Es útil tomarlo en cuenta para exigir su aplicación y su desarrollo por parte de todos los niveles y sectores del Estado. Un punto importante para que este Plan, que incluye un enfoque de interculturalidad, aterrice, es impulsar la revaloración de los conocimientos y sabiduría ancestral de los pueblos andinos y amazónicos y en particular de las mujeres que los conforman, en el manejo de los ecosistemas y de la biodiversidad. Frente a los estragos creados por un modelo depredador de los recursos naturales, esos conocimientos son necesarios y debemos recuperarlos. Sus portadores tienen mucho que enseñarnos para encarar con mayor eficacia los desafíos que nos plantea el Cambio Climático.