Las lecciones aprendidas en medio de la crisis política

10 noviembre, 2018

LAS LECCIONES APRENDIDAS EN MEDIO DE LA CRISIS POLÍTICA

Nuestro país pasa por uno de los momentos más difíciles después de los escándalos de corrupción destapados en el año 2000. Los nuevos casos de funcionarios corruptos hoy, nos muestran la gravedad de la crisis que padecemos, no solo política e institucional, sino también moral.

Una muestra de ello fueron los CNM audios o “audios de la vergüenza” que fueron difundidos por IDL-Reporteros, donde nos enseñaron la manera descarada en que jueces y miembros del Consejo Nacional de la Magistratura ofrecían rebajas de condenas, ascensos, etcétera, a cambio de favores o a modo de agradecimiento. Este gran destape ayudó a conocer una gran red de corrupción que involucraba a funcionarios públicos y políticos que buscaban favorecerse utilizando sus cargos. Nos resulta increíble la manera en que se ha venido manejando la justicia en nuestro
país desde hace muchos años, pero sobre todo como aquello nos afecta directamente a todos los ciudadanos y ciudadanas. Estos actos corruptos negociaban desde candados que impidieron reformas importantes para el país, hasta la completa impunidad para los perpetradores de delitos. No olvidemos que la corrupción equivale al 10% del presupuesto nacional de nuestro país y el 2% del PBI nacional. Esto es grave.

Lo más urgente 

Las sanciones que ya se vienen dando son un buen síntoma. Sin embargo, debemos insistir en la urgente necesidad de la reforma del sistema de justicia. Todas las evidencias hasta hoy dan cuenta de una red enquistada en cargos estratégicos, es decir, no se trata de funcionarios implicados en estos escándalos como si fueran casos aislados, hay toda una forma de operar que se tiene que erradicar.

Por otro lado, es urgente también evidenciar el vergonzoso blindaje al fiscal de la Nación, Pedro Chavarry, por gran parte del Congreso de la República. No es posible que a pesar de presumiblemente pertenecer a la organización criminal “los cuellos blancos del puerto”, éste siga presidiendo el Ministerio Público (MP), una institución del Estado que tiene la función de perseguir el delito. Debería inhibirse, por lo menos, de presidir el MP y dar un paso al costado.

Las lecciones

Somos conscientes de que la situación política nos desalienta y a veces nos hace perder la esperanza de tener cambios reales ante la desigualdad social que padecemos, pero a estas alturas no podemos resignarnos. Ayudaría mucho, por ejemplo, recordar cuál es el real sentido de la política y no pensar que la corrupción es inherente a ella o una fatalidad que no se puede revertir. Hacer política implica obrar utilizando el poder público para lograr resultados provechosos para la sociedad. Es decir, implicaría un conjunto de acciones que tienen como marco los valores, algo que definitivamente no vemos en gran parte de nuestra clase política. Tomando como premisa este verdadero significado, debemos exigir justamente tal comportamiento a nuestras autoridades.

No olvidemos todo lo aprendido. La sociedad civil debe continuar con su rol fiscalizador, ya que muchas de las iniciativas para investigar y sancionar casos de corrupción se han conseguido por presión popular. Por otro lado, hemos aprendido que es mejor que ninguna persona que tenga sospechas fundadas sobre su honestidad ocupe un cargo público, y que nadie, tenga el cargo que tenga, pueda ser intocable ante la justicia. Finalmente, no olvidemos la lección más importante, no podemos tener una postura apolítica o desinteresada con lo que ocurre en nuestro país. El mejor aliado para la impunidad es la falta de fiscalización y la indiferencia.