La tecnología, un camino de empoderamiento femenino

19 septiembre, 2019

LA TECNOLOGÍA, UN CAMINO DE EMPODERAMIENTO FEMENINO

por Gianfranco Di Negro, comunicador

 

Cuando uno piensa en computadoras, programación o tecnología, lo que suele venir a la mente es la imagen de un hombre con anteojos sentado frente a un teclado y una pantalla llena de números y letras que representan códigos. Eso no es gratuito. El universo tecnológico ha sido asociado, por muchos años, solo al género masculino, debido a estereotipos absurdos que nacieron con el boom de la computadora personal a finales de los años 70 y principios de los 80.

Hay una historia que no muchos conocen: las mujeres fueron pioneras en el mundo de las ciencias de la computación. Sí, aunque no lo crean. Las computadoras modernas se crearon durante la Segunda Guerra Mundial y la programación (que conocemos como software) de las mismas estaba en manos de mujeres, y sobre los hombres recaía lo correspondiente a la construcción de las máquinas (hardware).

 

Hay una estadística que indica que en Estados Unidos el número de mujeres egresadas en ciencias de la computación llegó hasta casi un 40% en 1984. Luego, eso comenzó a caer de manera vertiginosa. ¿Por qué? Pues en esos años, la computadora personal se volvió un lucrativo negocio cuyo rostro era masculino. Bill Gates y Steve Jobs surgieron como las figuras de este fenómeno tecnológico que, a través de campañas publicitarias dirigidas a un público netamente masculino, desplazó a la mujer a un rol menor, y justo en el mejor momento de esta industria.

La buena noticia es que esa realidad ha comenzado a cambiar. ¿Y por qué es importante que cambie? Porque la tecnología es el futuro, define muchos aspectos de nuestra vida: la forma en que nos comunicamos, estudiamos, trabajamos, viajamos. La perspectiva de la mujer es imprescindible para la creación de productos tecnológicos diversos e inclusivos, diseñados para todas las personas. El público femenino representa a más de la mitad de la población mundial. ¿Cómo es posible no contar con su mirada?

Hace casi 5 años, en nuestro país nació Laboratoria, una organización cuya misión es formar a mujeres y organizaciones para lograr una economía digital más diversa, inclusiva y competitiva en América Latina.

A través de un método educativo innovador, que comprende un programa de sólo seis meses, se entrena a chicas que quieren ser parte del sector tecnológico. Las mujeres que ingresan a este programa se convierten en excelentes desarrolladoras y diseñadoras de experiencia de usuario.

Desde su fundación, Laboratoria ha obtenido logros importantes de expansión (está en cuatro países de la región) y en número de mujeres que no tenían mayores oportunidades y ahora son parte del sector tecnológico. Pero más que estas cifras, lo más impactante son las historias que se pueden encontrar en quienes han pasado por sus aulas, historias de empoderamiento, de crecimiento personal y profesional, de mujeres que encontraron en la tecnología un maravilloso camino para ser independientes y mejores personas.

El gran desafío no está solo en formar mujeres, sino en transformar la industria tecnológica del Perú, en ayudar a empresas, organizaciones e instituciones en general, a adaptarse a una era cada vez más digital, que apuesten por sumar talento diverso a sus equipos, generando así mayores oportunidades de trabajo para más mujeres.

A nivel de Latinoamérica, solo el 10% de la fuerza laboral es femenino pero con iniciativas como estas, esa cifra está empezando a transformarse. Si el cambio continúa ocurriendo, nuestro país y, por qué no, el mundo, será más justo y equitativo.