La prensa y el equilibrio de poderes

19 octubre, 2018

DE AQUÍ Y DE ALLÁ

por Victor Liza, periodista

 

Como hace 18 años con los “vladivideos”, los medios de prensa han puesto en evidencia las irregularidades entre el Congreso y el sistema de justicia.

En su discurso ante el Parlamento del Reino Unido en 1787, el escritor y político anglo-irlandés Edmund Burke mencionó que había tres poderes dentro de ese espacio: los Lores Espirituales, que representaban a la iglesia; los Lores Temporales, en el caso de los nobles; y los Comunes, que eran los políticos elegidos; pero que el más importante era el de la tribuna de prensa, que cubría las incidencias, al que denominó como “Cuarto Poder”.

Audios CNM

En nuestros tiempos, esa denominación se ha contrapuesto a los tres poderes del Estado: el Ejecutivo, el Legislativo y el Judicial. Ante éstos, la prensa sería otra vez el “Cuarto Poder”, no solamente con sus coberturas en las galerías sino con sus denuncias sobre irregularidades que cometan los tres anteriores; con lo cual se genera un equilibrio y se frenan los abusos.

En los últimos cuatro meses, este equilibrio se ha conseguido en la política nacional, en gran medida gracias a las denuncias de medios como IDL-Reporteros, Convoca y Canal N, que han evidenciado un secreto a voces: que no sólo había una gran corrupción en el sistema de justicia, sino que ésta era dirigida por dos agrupaciones políticas que dominan el Poder Legislativo, que durante estos dos años han hecho y deshecho más en defensa de sus intereses particulares que de los ciudadanos.

A partir del 7 de julio, con la difusión de sendos audios, se conoció que autoridades de cortes superiores de justicia e integrantes del Consejo Nacional de la Magistratura (órgano que evalúa el nombramiento de jueces, fiscales y autoridades de organismos electorales) arreglaban con políticos de Fuerza Popular y el Apra algunos casos de corrupción que salpicaban a estos últimos. Asimismo, se descubrieron casos de sobornos y favores entre “hermanitos”, que van desde favores para “acelerar” ciertos trámites hasta entradas para ver a la Selección Peruana en el Mundial de Rusia.

Consecuencias

Estas revelaciones han generado consecuencias. En el plano de la opinión pública, la desaprobación al Congreso ha llegado al 97%, una cifra nunca antes vista; y el desplome de la aprobación de Keiko Fujimori, considerada la lideresa de la oposición, que hasta comienzos de este año tenía una valoración importante. Por ello, el presidente Martín Vizcarra se vio en la obligación de proponer algunas reformas políticas, y que si éstas no eran aprobadas por el Parlamento, serían tomadas como una segunda negación de confianza que generaría un cierre del Poder Legislativo. El Congreso cedió y ahora está reglamentando dichas reformas.

En el plano judicial, varios de los mencionados en los audios ya están en la cárcel; y otros han sido destituidos de sus cargos. Empero, la mayoría fujimorista, aún con poder sobre el Congreso, viene dilatando algunas acusaciones, así como haciendo hora con las reformas propuestas por Vizcarra, que aún tiene la posibilidad de cerrar el Parlamento y convocar a nuevas elecciones, más allá del referéndum programado para el 9 de diciembre.

No todo es perfecto, pero gran parte de lo logrado se debe al trabajo de la prensa. Si estos audios no se hubieran revelado, posiblemente seguiríamos con la misma situación del último verano, en la que una mayoría parlamentaria buscaba una segunda vacancia presidencial. Como antes con los “vladivideos”, la prensa ha logrado, una vez más, el equilibrio que se necesita en una sociedad democrática y republicana.