La necesaria y urgente reforma política

7 junio, 2019

LA NECESARIA Y URGENTE REFORMA POLÍTICA

por Pilar Arroyo, socióloga e investigadora del Instituto Bartolomé de Las Casas

 

El tema ha entrado a la agenda pública desde el 10 de abril, fecha en que el Presidente Martín Vizcarra envió al Congreso doce proyectos, basados en el excelente trabajo llevado a cabo por la Comisión de Alto Nivel de Reforma Política (CANRP), integrada por Fernando Tuesta, Martín Tanaka, Paula Muñoz, Milagros Campos y Jessica Benza. La reforma política tiene que ver con el sistema de partidos políticos, el sistema electoral y las relaciones entre el Ejecutivo y el Congreso (el sistema de gobierno) y se plantea cuatro importantes objetivos:

1.- Combatir la corrupción (seis de las 12 propuestas tienen que ver con ese objetivo). Una de ellas plantea eliminar el requisito de presentación de firmas para registrar un partido u organización política. Actualmente se exige presentar 770,000 firmas (tarea que se ha estimado cuesta un millón y medio de dólares). Como bien señala la CANRP además de favorecer a los que tienen más dinero vuelven el sistema político muy vulnerable a la corrupción y al privilegio de intereses específicos en contra del interés general. También se plantean estrictas medidas para controlar el financiamiento de los partidos y de las campañas, otra fuente de corrupción, como lo estamos viendo en los casos Odebrecht y OAS.

 

Dos proyectos de ley importantes a este nivel son 1) que se les exigirá a los candidatos una Declaración Jurada de Intereses. Con ello se busca que los ciudadanos sepamos a qué intereses representan. 2) se exigirá declarar los procesos judiciales en trámite. Y se prohíbe que sean candidatos las personas que han sido condenadas en primera instancia a una pena mayor de 4 años. Actualmente sólo se excluye a los que tengan sentencia firme (en última instancia), con lo que logran acceder al Parlamento una serie de personas con dudosa reputación.

2. Lograr tener partidos y organizaciones políticas fuertes y representativas y no los vientres de alquiler que tenemos ahora, donde hay inscritos a nivel nacional 24 partidos y 181 movimientos regionales. Esta fragmentación y debilitamiento de los partidos políticos favorece el actuar de las redes ilícitas. A este nivel se plantea también la eliminación del voto preferencial, pues la experiencia ha demostrado que esta medida, que se pensaba iba a ayudar a la democratización de los partidos, más bien ha convertido las elecciones en un mercado persa, donde quien tiene más dinero logra hacerse de una curul.

3.- Lograr una mayor participación ciudadana. Aquí, entre otras medidas, se plantea que los candidatos sean elegidos en comicios internos, en votación abierta, simultánea y obligatoria, que pueden ser supervisados por la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE). En estas elecciones sólo podrán postular los afiliados al partido. Según Ipsos esta propuesta es respaldada por el 70% de la Opinión pública urbana. Otros proyectos importantes a este nivel tienen que ver con facilitar el voto de las personas con discapacidad (actualmente sólo vota el 30% de las mismas), el de los peruanos en el exterior (sólo vota el 55%) y el pago a los miembros de mesa para evitar el creciente ausentismo (el 2016 no asistió el 29,5%), el establecimiento de la cuota indígena, etc.

4.- Hacer nuestra democracia más gobernable. Para ello se propone eliminar la segunda vuelta en las elecciones para elegir gobernadores regionales, y se cambia el periodo de cuatro a cinco años para alcaldes y gobernadores, sin opción a reelección inmediata. Para Fernando Tuesta “el sistema de segunda vuelta, contra la extendida creencia, no ha logrado otorgar mayor legitimidad ni evitar la elección de candidatos cuestionados; tampoco ha reducido el número de partidos ni los conflictos sociales han disminuido”. Por otro lado, se propone incorporar la “paridad con alternancia” (listas de candidatos deberán tener un 50% de hombres y un 50% de mujeres de manera alternada) tanto para el Congreso como en las listas de candidatos al Consejo Regional y Concejo Municipal. En la encuesta de Ipsos 77% aprueba esta propuesta. Otros proyectos proponen que el Congreso sea elegido en segunda vuelta, cambiar el número de congresistas y eliminar la vacancia por incapacidad moral, dado que está sujeta a la particular interpretación que pueda dar el Congreso a esta causal, etc. Sin embargo, un mes después el Congreso seguía sin ver el tema, a pesar de la importancia del mismo y la urgencia de los plazos, pues para que entren en vigencia en las próximas elecciones del 2021, los proyectos deben ser aprobados, máxime, a inicios de abril del 2020. Ante las protestas de diversos miembros del Ejecutivo, incluido el Presidente Martín Vizcarra, el Congreso no tuvo mejor iniciativa que comenzar por ver el proyecto que proponía que ya no sea el Congreso el encargado de retirar la inmunidad parlamentaria, sino que lo hará la Corte Suprema. Pero sin mayor debate lo mandó al archivo.

Lo que se buscaba con este proyecto era evitar los altos niveles de impunidad a los que nos ha acostumbrado el Congreso. Baste señalar que desde 1996 la Corte Suprema ha solicitado el levantamiento de inmunidad parlamentaria de 110 casos; no obstante, sólo se han aprobado menos de 10. Además, el proyecto de ley propone que cuando los delitos de que se acusa sean anteriores a la elección (mandato) no se requerirá un pronunciamiento de la Corte Suprema, pues muchos buscan ser elegidos para burlar a la justicia. En la encuesta de Ipsos 66% de la Opinión Pública aprueba esta propuesta.

Esta actitud del Congreso ha llevado a una gran tensión en las relaciones entre el Ejecutivo y el Congreso, que se agravó en la última semana cuando el Congreso, por séptima vez volvió a blindar al fiscal supremo Pedro Chavarry y al también fiscal supremo Tomás Gálvez, de serias acusaciones de corrupción. El Presidente, entonces, dirigió un Mensaje a la Nación (acompañado de todo su Gabinete y los gobernadores regionales de todo el país), donde señaló que comparte la indignación de la ciudadanía ante este blindaje y pide al Congreso reconsiderar el caso. También reafirmó su compromiso con la lucha contra la corrupción y acusó a los congresistas de estar “tergiversando la reforma política con el fin de protegerse, de blindar la impunidad, y de impedir que la ciudadanía participe de manera plena”.

Por eso anunció que había decidido plantear “cuestión de confianza” para que el Congreso apruebe, sin vulnerar su esencia, 5 proyectos: 1) Que la inmunidad parlamentaria no sea impunidad, 2) Que los condenados en primera instancia no puedan ser candidatos, 3) Que los ciudadanos participen en selección de candidatos de las organizaciones políticas vía elecciones internas, 4) Para eliminar el voto preferencial y lograr la paridad y alternancia de las mujeres en la política; y 5) Para prohibir el uso de dinero sucio en las campañas electorales.

A continuación exhortó a la ciudadanía diciendo: “Fueron la indignación y el clamor ciudadano manifestados en las calles; fueron los honestos periodistas y medios de comunicación comprometidos; fueron ustedes quienes nos ayudaron a visibilizar los males que padecemos. Sin ustedes, hoy probablemente el Perú no sería consciente de la existencia de las mafias que tomaron control de los poderes del Estado y que tanto daño nos causaron. Por eso, hago un llamado a la ciudadanía para que, una vez más nos pongamos de pie, juntos, avancemos en las reformas que el país necesita. ¡No permitamos que triunfe la impunidad!” .