Francisco: lucha frontal contra la corrupción

6 febrero, 2019

FRANCISCO: LUCHA FRONTAL CONTRA LA CORRUPCIÓN

editorial de la revista Signos

Ha pasado poco más de un año desde la Visita Apostólica del papa Francisco al Perú y no olvidamos los momentos, mensajes y gestos que nos dejó. En aquella ocasión, uno de los grandes problemas a los que se refirió fue al de la corrupción. “Cuánto mal le hace a nuestros pueblos latinoamericanos y a las democracias de este bendito continente ese virus social, un fenómeno que lo infecta todo, siendo los pobres y la madre tierra los más perjudicados”, señaló en el patio de honor del palacio de gobierno de Lima. Francisco no se equivocó, la corrupción sigue siendo uno de los flagelos más terribles de nuestra Latinoamérica y aún estamos haciendo esfuerzos gigantes por combatirla.

Un mensaje contra la corrupción para los jóvenes

Francisco fue el invitado de honor de la Jornada Mundial de la Juventud 2019 en Panamá y, así como en nuestro país, su visita estuvo llena de importantes mensajes que quedaron para la reflexión de todos y todas. Frente al mandatario panameño, Juan Carlos Varela, y diversos diplomáticos, el papa Francisco pidió un mayor compromiso contra “cualquier forma de corrupción” y recalcó que las “nuevas generaciones” les reclaman “transparencia” a sus líderes. “Es una invitación a llevar una vida que demuestre que el servicio público es sinónimo de honestidad y justicia, y antónimo de cualquier forma de corrupción”. Como es conocido, Panamá estuvo en el ojo de la tormenta por los escándalos de corrupción con la empresa Odebrecht, así como por el caso “Panama Papers”.

No es casualidad que Francisco hable de corrupción en el marco de la Jornada Mundial de la Juventud 2019. Diariamente la corrupción quita oportunidades a muchos jóvenes, les quita “el derecho al futuro”. “Otro mundo es posible, lo sabemos y los jóvenes nos invitan a involucrarnos en su construcción para que los sueños no queden en algo efímero o etéreo, para que impulsen un pacto social en el que todos puedan tener la oportunidad de soñar un mañana”, dijo el Papa.

La Iglesia peruana sigue la línea de Francisco

Siguiendo los pasos de Francisco, en nuestro país también hemos recibido mensajes importantes desde la Iglesia sobre la lucha contra la corrupción. El cardenal Pedro Barreto, por ejemplo, celebró que el Papa Francisco se haya dirigido a los jóvenes de todo el mundo para hablarles de este gran problema. “El papa se lo ha dicho a los jóvenes. La lucha contra la corrupción debe ser frontal incluso dentro de la Iglesia. El camino que hemos seguido hasta hoy no es un camino de solidaridad”, comentó. En ese sentido, el cardenal Barreto es bastante conocido por alzar la voz ante diversos casos de injusticia. El mismo gesto tuvo Monseñor Cabrejos al manifestarse en contra de la destitución que hiciera el ex Fiscal Chavarry a los fiscales Rafael Vela y José Domingo Pérez a fines del año pasado. “El Fiscal de la Nación Pedro Chávarry ha ofendido al Perú. Lo que ha hecho es una decisión inexplicable (…) sobre todo cuando existen avances significativos y porque se encuentra pendiente el convenio de colaboración eficaz de Odebrecht”.

Por otro lado, en estos días recibimos la gran noticia de la designación del nuevo arzobispo de Lima, el sacerdote diocesano que ha trabajado en la pastoral juvenil y enseña teología en la PUCP Carlos Castillo Mattasoglio, quién también ha sido bastante claro al señalar la urgente necesidad que tenemos como ciudadanos de cambiar las condiciones que permiten los actos de corrupción. “Hay corrupción, homicidios. Son cosas a las que nos hemos acostumbrado en nuestro país y, por tanto, hay que sancionar, investigar todo eso y luego, sobre todo, hay que cambiar las bases que lo permiten”. Estas manifestaciones de la Iglesia peruana nos hacen ver que se sigue construyendo un sentido común en la línea del papa Francisco, es decir, poniendo en el centro a los más pobres. No olvidemos que son ellos las principales víctimas de la corrupción y en América Latina, donde los índices de pobreza son sumamente altos, la corrupción nos está golpeando muy duro, amenazando nuestra esperanza en que otro mundo es posible.