Entre las diferencias, que prime el consenso

14 febrero, 2020

[EDITORIAL]

Entre las diferencias, que prime el consenso

 

Teniendo ya los resultados de las elecciones congresales 2020, más que certeza nos queda mucha incertidumbre. Aunque los simulacros de votación ya nos informaban la tendencia, los resultados fueron una sorpresa para gran parte del país.

El país ha hablado

El contundente apoyo al FREPAP, que nadie había previsto, ha evidenciado lo poco que conocemos de los procesos sociales que hoy están dándose en un gran sector del país, invisibilizados en la agenda formal de la discusión política. Por otro lado, el gran respaldo a los partidos Unión por el Perú y Podemos Perú, con sus propuestas de campaña extremas, prometiendo sacar a las calles al ejército para acabar con la inseguridad ciudadana o establecer la pena de muerte contra los corruptos, nos da muestra de lo que muchos peruanos consideran urgente resolver en este próximo periodo congresal.

Los grandes perdedores fueron los partidos políticos que estuvieron cuestionados por actos de corrupción. Varios de ellos, incluso, no pasaron la valla electoral y no tendrán representación en el Legislativo.

Lo urgente

Sin embargo, lo que nos queda claro, en miras a estos próximos diecisiete meses, es que este Congreso diverso tendrá como gran desafío llegar a consensos para trabajar de manera urgente los mecanismos necesarios para luchar contra la corrupción. Este tendría que ser uno de los puntos urgentes de la agenda a resolver como respuesta a la desaprobación que se manifestó el año pasado mediante movilizaciones y que tuvo como gran final el cierre del Congreso.

¿Qué nos toca hacer a los ciudadanos?

Como lo hemos dicho antes, votar es sólo una de las formas de ejercer nuestra ciudadanía. Queda mucho por delante. Aunque hemos depositado nuestra confianza en los partidos políticos que nos representarán en el Legislativo, nuestro voto no es un cheque en blanco, así que nos toca vigilar que cumplan sus promesas de campaña en favor de las mayorías. Pero lo más importante será asegurar que este Congreso siente las bases de un próximo período congresal que no permita más bancadas que blinden a los corruptos o que sean obstruccionistas con el Ejecutivo, como ya ha sucedido.

Trabajar por el bien común es el deber de un cristiano

Nuestro compromiso como cristianos debe estar más activo que nunca en esta coyuntura de crisis social y política en el país.

Como el Papa Francisco lo ha manifestado antes, “la política es una de las formas más altas de la caridad, porque busca el bien común. Y los laicos cristianos deben trabajar en política”. No hay mejor forma de cerrarle el paso a la injusticia que involucrándonos en este proceso.

No nos detengamos

Es posible hacer una buena política al servicio de la paz; sin embargo, como ya lo hemos hecho, si como ciudadanos vemos que existen excesos o actos deshonestos por parte de nuestras autoridades a nivel local, regional o nacional, hagamos lío.

Seamos defensores de nuestra democracia. No nos detengamos y reafirmémonos en el cuidado del bien común.

No olvidemos que desde el Congreso se toman grandes decisiones que si son buenas, pueden cambiar muchas realidades, pero que si son malas, pueden seguir negando derechos y dignidad. Para que esto último no pase, necesitamos una ciudadanía activa, informada y vigilante.