El Sínodo Panamazónico pone en el centro a nuestros pueblos

9 octubre, 2018

EDITORIAL

Desde su anuncio en el año 2017, el Sínodo Panamazónico significó una gran noticia para todos los países de la Panamazonía. Para los pueblos indígenas, que son los protagonistas de tremendo anuncio, esta enorme iniciativa representa mucho más, representa la esperanza de un gran cambio que se gestará desde sus saberes, desde sus necesidades y expectativas.

En un país que vive de espaldas a la Amazonía y donde se han multiplicado los conflictos socioambientales, el Sínodo Panamazónico es sumamente importante, porque, además de poner en el centro a los pueblos indígenas, está logrando que la Iglesia trabaje en red y de esta manera esté preparada para responder ante estas problemáticas. El foco del sínodo es la vida humana y el trabajo por una ecología integral, teniendo como punto de partida la vida de los pueblos de la Amazonía para afrontar la actual crisis socio-ecológica. Como lo viene diciendo la Iglesia latinoamericana, los indígenas amazónicos representan, entre otros tantos, los rostros de los pobres en la actualidad. No olvidemos que el calentamiento global trae consigo una enorme pérdida de la biodiversidad; la vida humana y la de otras especies están en peligro y eso representa una gran
preocupación para Francisco desde hace muchos años.

La gran convocatoria de Francisco

Lo novedoso del sínodo es la gran oportunidad que representa no solo para la Iglesia sino también para la sociedad civil. La convocatoria ha sido amplia y su llamado nos invita a actuar y a luchar de la mano de nuestros pueblos, que ya están sufriendo los efectos de la crisis socioambiental.

Hasta el momento, ya se han realizado dos encuentros territoriales, uno en Lima y otro en Yurimaguas. En este último se dieron cita representantes de los pueblos indígenas awajún, wampis, achuar, shawi, entre otros. “Queremos que se sientan en su casa, queremos que este sea un encuentro maravilloso con una trascendencia mundial, somos la segunda asamblea territorial (en el Perú) y somos parte de la REPAM, que es la Iglesia amazónica. Todo el trabajo que se hará en las asambleas será recogido para llevarlo al Sínodo, que tendrá lugar, Dios mediante, en Roma en octubre del año que viene”, explicó Jesús María Aristín, obispo de Yurimaguas. Los aportes partirán de las iglesias amazónicas y de otros lugares, para conformar el texto de discusión y llegarán a Roma semanas antes de octubre del 2019, fecha en el que se realizará el Sinodo.

La irrupción de la Amazonía

El padre Pedro Hughes, sacerdote misionero y asesor de la Red Eclesial Panamazónica (REPAM) en el Perú, toma una idea que ha trabajado el padre Gustavo Gutiérrez sobre la irrupción del pobre para hablar sobre la irrupción de la Amazonía en nuestra realidad. Poner el foco de atención en la Amazonía implica entender y conocer las necesidades de los pueblos que sufren las diversas problemáticas socioambientales, aprendiendo en el camino a reconocer las diversas culturas, quehaceres y luchas que habitan los territorios de la Amazonia, espacio del que formamos parte junto con siete países.

Por otro lado, es sumamente importante tomar como ejemplo a Francisco, quién habla desde una convicción de fe y la integra con la incidencia política. No olvidemos su encuentro con los representantes de los pueblos amazónicos en Puerto Maldonado, que no fue meramente protocolar sino lleno de contenidos. Fe y política, fe y vida se tejen en un constante diálogo que comparte los problemas y esperanzas. Difundamos la gran noticia del Sínodo, acercándonos a las diversas problemáticas que vive la Panamazonía y motivemos a todos y todas a formar parte de este gran llamado. No olvidemos que defender la creación es defender la vida.