El bosque es garantía de salud, provecho y felicidad para los peruanos

19 septiembre, 2019

EL BOSQUE ES GARANTÍA DE SALUD, PROVECHO Y FELICIDAD PARA LOS PERUANOS

por José Manuyama, miembro del Comité de Defensa del Agua.

 

Cuando el Papa Francisco emitió Laudato si´, nosotros, desde el Comité de Defensa del Agua, que agrupa un conjunto de ciudadanos de distintos orígenes, ya habíamos reaccionado ante la amenaza de convertir al río Nanay en otro magnicidio petrolero de la selva, y desde ese tiempo hemos denunciado flagrantes afrentas contra el ambiente y los pueblos amazónicos. Por ello, cuando el mismo Papa convocó consecuentemente al Sínodo Panamazónico para octubre del presente año, nos sentimos “co-laborados” desde lo religioso, en esa lucha desigual contra poderes depredadores como las industrias petrolera, minera, agroindustrial y maderera que ponen en jaque la existencia de la selva continental y la vida en el mundo entero.

Si queremos salvar la Amazonía se debe transitar, lo más rápido posible, hacia el cierre de pozos petroleros en el Perú y el mundo. De igual forma, se deben cancelar todos los proyectos que destruyen y amenazan los pocos bosques vírgenes que restan. En Loreto, un valiente y cabal juez, después de 6 años de perpetrado el hecho, acaba de sentenciar a la empresa Tamshi por deforestar sin certificación ambiental, sin estudios de cambio de uso de suelo, alrededor de 2 mil hectáreas de bosques primarios afectando la subsistencia de la población de Tamshiyacu, por lo menos por 156 millones de soles. Una tala brutal tan grande como la ciudad de Iquitos que aniquiló –“quemó”– la vida de innumerables especies de fauna, de flora, de servicios ambientales para establecer un monocultivo. El modelo traído por Dennis Melka de Indonesia y Malasia, donde se destruyeron el 80 % de los bosques, amparados por gobiernos corruptos, fue sancionado por la justicia peruana. El problema dista mucho de acabar y requiere la unión de más peruanos para que los responsables sean penalizados ejemplarmente.

El bosque es garantía de salud, provecho y felicidad para los peruanos, como lo fue para nuestros ancestros originarios por miles de años. Es momento de unión por el rescate de la cordura. Es posible dar vida a un modelo ciudadano y religioso compatible con la salud, la alegría, el equilibrio natural extensible a todo el orbe.

Existen pronósticos bastante adversos de expertos sobre el cambio climático, que advierten que si la temperatura global del planeta supera en más de 2 °C la temperatura de la era preindustrial, es más que probable que veamos consecuencias graves. Entonces, si el Papa no lograra convocar a la feligresía católica a articular fe y ecología, espiritualidad y defensa de la biosfera, y si a la par las organizaciones ambientales tampoco lograran la respuesta civil necesaria para defender el equilibrio planetario, los resultados serán catastróficos.

Desde el lado religioso el “encuentro sinodal” es una gran oportunidad de revitalización de la Iglesia Católica, buscando coherencia en la defensa de la creación. La conversión ecológica que plantea el Papa le da una nueva misión evangélica a la cristiandad: salvando la vida, te salvas a ti misma.

Sin embargo, no se puede rescatar la Amazonía sin abandonar el estilo consumista de las ciudades y de su industria tóxica, que requiere combustible fósil y acabar con los bosques para la agroindustria de comida chatarra. Una iglesia cansada y materialista tampoco ayudará. La burbuja de la modernidad capitalista se ha reventado. Su ser depredador ha sido revelado. Y, en los ecos del pasado andino y selvático están las bases de un nuevo despertar de la humanidad.