Educación para formar en ciudadanía

14 febrero, 2019

EDUCACIÓN PARA FORMAR EN CIUDADANÍA

por Elizabeth Evans Risco, Directora, Instituto de Educación Superior Pedagógico Privado “Calidad en Redes de Aprendizaje” – IESPP CREA.

Este último año (2018) hemos vivido una permanente situación de crisis no sólo al interior y entre los diferentes poderes del Estado, sino que ésta ha conmovido y perturbado a la ciudadanía en general, llevando a amplios sectores a movilizarse por la lucha contra la corrupción. Por otro lado, en medio del dolor por los múltiples feminicidios, hemos conocido cómo algunos sectores conservadores de la política y de las iglesias están tergiversando los lineamientos sobre igualdad de género para propiciar la desinformación y el atraso en el camino por llegar a la igualdad de condiciones entre mujeres y hombres.

Esto nos ha llevado a hacernos las siguientes preguntas: ¿Qué tipo de educación han recibido los líderes y actores sociales en nuestra nación? ¿Qué intereses, puntos de vista y doctrinas sustentaban los principios educativos de las instituciones dedicadas a la formación de educadores y profesionales en nuestro país? Debemos reconocer que aunque muchas de estas personas sin escrúpulos que ocupan cargos de importancia han pasado por la educación primaria, secundaria y hasta superior, no reflejan una educación basada en principios y valores que les exigiría reconocerse como ciudadanos responsables y comprometidos con el bien común, sino más bien como seres que han aprendido a aprovecharse de su estatus para servirse a sí mismos. También esto nos exige cuestionar la calidad de los docentes que han sido formados en las universidades y los institutos de educación superior y preguntarnos si los programas de estudios ofrecen objetividad y claridad sobre la responsabilidad de la profesión docente frente a la sociedad.

 

La realidad nos indica que en el mejor de los casos, se ha formado maestros/as para enseñar cursos, y se ha dejado de lado lo más importante que es la formación de personas con conciencia de sí mismas como ciudadanos sujetos de derechos, de su creciente autoestima, con responsabilidad social, con principios éticos, y con expectativas altas en sus estudiantes, además con capacidad crítica, creativa, propositiva, y con valores de verdad, justicia y paz para generar propuestas adecuadas para el bienestar colectivo. Se requiere un quehacer educativo así como políticas educativas y nacionales/ regionales que respondan a las necesidades de diversidad, inclusión y desarrollo humano de nuestros tiempos.

Es importante reconocer que un instrumento para juzgar la política educativa hoy es el Proyecto Educativo Nacional (PEN), aprobado como política de Estado al 2021 que exige a todo ministro de educación informar anualmente al Congreso de la República sobre sus avances. En el PEN se propone en el Objetivo estratégico 5 “asegurar una educación superior de calidad que consolide la formación integral de las personas y les permita desarrollar sus competencias, alcanzar niveles mayores de especialización y contribuir al desarrollo económico, social y cultural del país”.

En el análisis del último año se toma en cuenta los avances y retos respecto de los resultados, analizando si se ha renovado el sistema de educación superior y si está articulado al desarrollo, si se producen conocimientos relevantes para el desarrollo y la lucha contra la pobreza.

Currículo Nacional de la Educación Básica (CNEB)

También tenemos otra noticia. Este último año se ha aprobado el Currículo Nacional de la Educación Básica (CNEB), que nos plantea lo que los docentes deben enseñar a lo largo de la escolaridad. Este documento nos señala que la educación toma en cuenta 31 Competencias que deben ser apropiadas por los maestros/as para luego ser transferidas al aula en actividades pedagógicas para la formación de sus estudiantes.

Un profesional de la educación es competente en la medida en que comprende la situación que se debe afrontar y evalúa las posibilidades para resolverla y lograr propósitos. Esto significa que conoce la realidad de sus estudiantes y actúa de modo reflexivo, generando respuestas pertinentes en diferentes circunstancias y toma decisiones en un marco ético.

Por ejemplo, ¿qué nos dice la Competencia 16 del CNEB? “Convive y participa democráticamente en la búsqueda del bien común”, lo que significa que: “El estudiante actúa en la sociedad relacionándose con los demás de manera justa y equitativa, reconociendo que todas las personas tienen los mismos derechos y deberes. De igual forma, toma posición frente a aquellos asuntos que lo involucran como ciudadano y contribuye en la construcción del bienestar general, en la consolidación de los procesos democráticos y en la promoción de los derechos humanos”. Esta competencia implica las siguientes capacidades que son enseñadas y promovidas en el aula: “Interactúa con todas las personas, Construye y asume acuerdos y normas, Maneja conflictos de manera constructiva, Delibera sobre asuntos públicos, Participa en acciones que promueven el bienestar común”.

Es interesante saber que el documento medular de la enseñanza en las escuelas concibe que los profesores de educación inicial, primaria y secundaria deben preocuparse por que sus estudiantes conozcan la realidad de su entorno social y natural y aprendan a relacionarse con las demás personas para construir desde la escuela y con la comunidad local, una convivencia democrática armónica, donde aprendan a conocerse, respetarse y buscar juntos el bien común. Para ello sólo basta remitirse a los hechos cotidianos y promover en los estudiantes un análisis de lo que sucede en el país y cómo esto afecta nuestras vidas. Desde las diferentes áreas del currículo se puede tomar los hechos y la información real y utilizarla para crear conciencia de los efectos que producen en sus vidas y en las de otros conciudadanos.

 

 

Educación y ciudadanía

Tenemos buenas noticias. Se ha realizado en escuelas de cinco regiones del país el Proyecto denominado Por una Propuesta Nacional de Formación en Ciudadanía Intercultural, promovido por la Confluencia (EDUCA – IPEDEHP – IESPP CREA) junto con la DIGEIBIRA del Ministerio de Educación, contando con la alianza de instituciones como CEPESER en Piura, Centro Esperanza en Lambayeque, CODEH ICA en Ica y CECYCAP en Arequipa. Este proyecto permitió la participación ciudadana de los maestros y estudiantes con una experiencia que pone en evidencia que es posible tratar temas de educación en democracia, interculturalidad y ciudadanía en las aulas y las escuelas, mientras se enseña las diferentes áreas curriculares.

Es valioso señalar que algunos de los temas seleccionados por los alumnos y tratados desde las áreas curriculares con propuestas de política pública fueron: la violencia y delincuencia juvenil en su barrio, la discriminación y violencia contra la mujer, el embarazo precoz, la contaminación ambiental por residuos sólidos, la diversidad cultural, el acoso a las mujeres, la alimentación saludable, la seguridad ciudadana, la necesidad y formas de reciclaje, el consumo de drogas en los jóvenes, entre otros. Estamos llamados a difundir estas y otras buenas prácticas y demostrar que la escuela es y seguirá siendo el espacio privilegiado para promover la cultura ético-democrática y enseñar a vivir de manera armoniosa tratando de construir ciudadanía responsable. Es tarea del MINEDU como de la sociedad civil unir esfuerzos, rescatar experiencias educativas valiosas realizadas en diferentes zonas de nuestro país y armar una alianza entre las escuelas y todas las instituciones cívicas y sociales que conforman la comunidad para consolidar un espacio programático de desarrollo y colaboración en la implementación de la política pública.