Eduardo Cáceres: ‘Es necesaria la reforma del Estado para garantizar los DDHH’

10 diciembre, 2018

ES NECESARIA LA REFORMA DEL ESTADO PARA GARANTIZAR LOS DDHH

entrevista realizada por José Luis Franco, coordinador de la revista Signos

Eduardo Cáceres Valdivia, filósofo y miembro del comité directivo de la Asociación Pro Derechos Humanos (APRODEH), institución de la que forma parte hace 24 años. Actualmente viene trabajando los temas de derechos económicos, sociales, culturales, sin dejar de lado el tema del conflicto armado y la violencia en nuestro país. Señala que su formación filosófica le ha ayudado en la reflexión sobre la ética y la sociedad, lo que lleva inmediatamente a la preocupación por los derechos humanos y su vigencia. En el marco de la celebración del día internacional de los derechos humanos, conversamos con él sobre la situación de ellos en nuestro país.

 

 

¿Cuál ha sido la situación de los derechos humanos durante este 2018?

La situación de los DDHH ha estado muy marcada por el desarrollo de la crisis política que ha vivido el país. Lo que la crisis ha demostrado es que nuestro régimen político ha estado carcomido por procesos de corrupción de los poderes fácticos. Es decir, por una serie de procesos que han afectado seriamente el ejercicio de los derechos por parte de los ciudadanos. Y frente a esto se ha comenzado a desarrollar una creciente movilización ciudadana por recuperar el ejercicio de sus derechos, y condenar los mecanismos de corrupción en el Estado.
Esto ha sido el gran tema de la agenda del país y con esto la continuación de los procesos de reivindicación de derechos que tiene que ver con los temas pendientes del conflicto armado interno, y por otro lado, la reivindicación de derechos de poblaciones que ven afectadas sus condiciones económicos, sociales y ambientales, en particular los conflictos que tienen que ver con temas eco-territoriales. El año ha estado caracterizado por una creciente conciencia de derechos de la sociedad y también las dificultades por encontrar respuestas positivas por parte del Estado.

¿Cuáles son los avances y retrocesos que se han dado?

En lo que se ha avanzado es en modificar de manera importante la opinión de la ciudadanía en relación a los temas de impunidad. En concreto, dos casos emblemáticos de impunidad y violación de DDHH (Fujimori y Alan García). Hoy en el Perú hay una clara mayoría que condena a ambos personajes y no siempre ha sido así. Este cambio no ha tenido correlato todavía en las políticas públicas. Pero vemos con satisfacción que han aparecido operadores de justicia (jueces y fiscales) que están dispuestos a dar pelea contra la corrupción. Y esto es un cambio importante en el Estado, y a su vez repercute en un cambio de actitud de la ciudadanía en relación a algunas instituciones. El gran avance es en la conciencia ciudadana, en los niveles de reclamo y organización, y en el desarrollo de algunos procesos importantes de la lucha contra la impunidad (indulto a Fujimori). Lamentablemente se han producido algunos retrocesos, como el recurrente uso de los estados de emergencia para responder a las demandas de la población.

Para el próximo año, ¿cuáles son las tareas pendientes que se deben concretar?

Hay un gran tema en el país, y es el tema de una profunda reforma institucional que va más allá de las 4 preguntas que se harán dentro de algunas semanas a la ciudadanía. Sin embargo, el hecho de que se celebre un referéndum sobre algunos aspectos de la constitución, es una señal positiva de que la constitución se puede reformar, pero eso hay que ampliarlo. El gran tema para los derechos humanos en el Perú en los próximos años va a ser la reforma del Estado peruano desde sus fundamentos. En ese marco podemos sacar políticas más específicas sobre los derechos de las poblaciones vulnerables, sobre los temas pendientes de la CVR o los temas eco-ambientales. El gran desafío es cómo dinamizar en la ciudadanía un proceso de reclamo y de ejercicio de su derecho fundamental, que es su derecho a decidir sobre su régimen político a través de esta demanda de reformas institucionales profundas.