[EDITORIAL] Es tiempo de repensarnos y repensar el país

10 agosto, 2021

[EDITORIAL]

Es tiempo de repensarnos y repensar el país

 

El Jurado Nacional de Elecciones proclamó como presidente de la República a Pedro Castillo Terrones, sin embargo, la incertidumbre aún no termina para el país. Por un lado, a partir del 28 de julio hemos visto de parte del gobierno una posición poco dialogante; y de parte de la oposición, cuestionamientos fuertes y constantes al nuevo gabinete, así como la posibilidad de no otorgarle la cuestión de confianza. Esta relación tirante genera una gran preocupación entre los ciudadanos, sobre todo por la inestabilidad política que repercute en el alza de precios de los productos de primera necesidad, pérdida de empleos, el alza del dólar, entre otros aspectos.

Tenemos un país bastante golpeado a causa de la pandemia, y la situación se agrava por la poca claridad en algunas decisiones tomadas en estos pocos días de la nueva gestión, así como la exacerbación irresponsable de toda esta situación por algunos medios de comunicación.

¿Cómo hacerle frente a esta crisis?
Hacemos un llamado a la responsabilidad de todos y todas. Algunos anuncios hechos por el presidente están referidos a necesidades fundamentales de sectores que han sido marginados y es importante que asegure su viabilidad. Preocupan algunos gestos intolerantes de miembros de su gabinete o designaciones cuestionables en puestos claves del Ejecutivo, estos deberían ser rectificados. El presidente de la República debe ser consciente de que gobierna un país diverso y con realidades distintas, por lo tanto debe concertar con todos los sectores y no creer que hay un solo camino para hacerlo. Asimismo, las diversas fuerzas políticas de oposición deben ser dialogantes también, con el único propósito de aportar a un proyecto país donde prime el bien común, sin poner en primer plano los intereses personales o los rencores. Necesitamos una clase política a la altura de los desafíos de estos tiempos que son muy duros para todos y todas, con graves problemas sociales agudizados por la pandemia.

Nos preocupa también el rol que vienen jugando los medios de comunicación en esta crisis política y social. La responsabilidad que tienen en sus manos es sumamente importante para la democracia, y los recursos que puedan otorgarle a los ciudadanos mediante información seria y veraz, son clave. En un momento de tanta inestabilidad, la poca rigurosidad en la información que difunden, así como las fake news que se crean en las redes sociales y que algunos medios y líderes de opinión recogen, hacen que todo se agrave.

¿Cómo llegamos al bicentenario?
Como siempre mencionamos en nuestra revista, no olvidemos que los ciudadanos y ciudadanas tenemos el rol más importante, el de fiscalizar a nuestras autoridades. No importa por quién hayamos votado en la primera y segunda vuelta, hoy tenemos que velar por el buen uso de los recursos del Estado, la priorización de la atención de la pandemia, cerrar enormes brechas de desigualdad y cuidar la institucionalidad del país, porque de eso depende la situación del Perú en los siguientes años. Hacer política no solo significa votar cada 5 años o protestar cuando vemos desbordado un problema, significa también cuestionar, tener mirada crítica, apostar por el diálogo, buscar que se escuche la voz de todos y sea tomada en cuenta, así como tender puentes con
quienes piensan distinto. Han pasado muchos meses de enfrentamiento entre ciudadanos, salgamos del encierro de nuestras posturas y vayamos al encuentro del otro porque este país lo conformamos todos y todas, aun en las diferencias. Cuidémoslo, repensémoslo y descubramos nuevas formas de acabar con las desigualdades, priorizando a los más pobres. Asumamos también el gran desafío de cuestionar lo que hemos venido haciendo por el país desde el lugar que ocupamos en esta gran nación. “No tenemos que esperar todo de los que nos gobiernan, sería infantil. Gozamos de un espacio de corresponsabilidad capaz de iniciar y generar nuevos procesos y transformaciones. Seamos parte activa en la rehabilitación y el auxilio de las sociedades heridas. Hoy estamos ante la gran oportunidad de manifestar nuestra esencia fraterna, de ser otros buenos samaritanos que carguen sobre sí el dolor de los fracasos, en vez de acentuar odios y resentimien-
tos” Fratelli Tutti 77.