[ARTÍCULO] Pensar el empleo en el contexto electoral

16 febrero, 2021

[ARTÍCULO]

Pensar el empleo en el contexto electoral

por Enrique Fernández–Maldonado Mujica. Sociólogo.

 

El subempleo es y seguirá siendo un problema mayúsculo en el país. Esto significa que uno de cada dos trabajadores o trabajadoras peruanas –asalariados o independientes– no llega a trabajar una jornada regular de ocho horas, o recibe ingresos por debajo del mínimo. Es decir, que labora en condiciones precarias. Esta situación, ya de por si dramática, se agravó con la pandemia. El confinamiento social y la crisis económica generaron que 3 millones de peruanos perdieran sus empleos (o fuentes de ingreso) en el 2020. El desempleo se elevó del 7% de la PEA al 20% en el tercer trimestre del año pasado, sin lograr recuperar –aún– los niveles pre-Covid-19.

Por estos motivos, en la campaña electoral serán claves las propuestas de las y los candidatos para enfrentar esta problemática. Éstas deberán tener en cuenta el siguiente contexto.

El modelo de acumulación de las últimas décadas no ha generado las condiciones necesarias para un aumento sostenido del empleo adecuado y productivo. La apuesta de los gobiernos recientes por el crecimiento basado en exportaciones primarias no ha logrado impactar positivamente en otras actividades dinamizadoras del empleo, como son la manufactura, la agricultura y los servicios especializados. Apenas algunos subsectores se favorecieron con la apertura comercial (agroexportación, textiles), sin lograr involucrar al resto de la economía, compuesto por pequeñas y micro empresas del sector servicios, comercio y agricultura familiar. Es urgente, por tanto, dar un giro en la estrategia de crecimiento y desarrollo, y orientarla hacia la generación de trabajo decente e inclusivo.

Es necesario –además– avanzar hacia otro sistema de relaciones laborales. Uno en el que exista un verdadero equilibrio entre empresarios y trabajadores. Donde el empleador no se aproveche de la falta de inspecciones de trabajo (institución que hay que fortalecer) para hacer caso omiso de los derechos laborales. Que permita que los trabajadores puedan organizarse en sindicatos para defender sus intereses y negociar mejoras laborales y económicas. Que incentive la capacitación y formalización de los trabajadores para promover (y no imponer) la productividad e involucramiento con los objetivos de la empresa.

Las peruanas y peruanos tenemos la responsabilidad de escoger bien a nuestros representantes en el Gobierno y parlamento. Estas son algunas consideraciones a tener en cuenta este 11 de abril.