[EDITORIAL] Construyamos un país libre, soberano y fraterno

31 julio, 2020

[EDITORIAL]

Construyamos un país libre, soberano y fraterno

 

Estamos celebrando el 199° aniversario de la independencia del Perú. Lo haremos en medio de una situación sumamente difícil, pues seguimos todavía sin poder avizorar que la pandemia esté ya controlada en nuestro territorio. Seguimos con cifras crecientes de infectados, servicios de salud colapsados y una economía que afronta una crisis probablemente sin precedentes.

En ese contexto conmemorar la independencia nos recuerda que si bien el inicio de la república se definió políticamente en julio de 1821, sigue todavía sin consolidarse. Y hoy esa constatación tiene una carga grande de dolor, sufrimiento y muerte.

En medio de ello las palabras de la proclamación de San Martín: “El Perú es desde este momento libre e independiente por la voluntad general de los pueblos y por la justicia de su causa que Dios defiende” cobran un significado especial sobre el cual es necesario reflexionar.

¿La voluntad de nuestros pueblos, tan diversos, está hoy visibilizada en el país y en la república que se inició entonces? ¿cuán reconocida está su voz y sus aspiraciones? No lo estaba en 1821, y ha sido una difícil y épica tarea tomar conciencia a lo largo de dos siglos de la exclusión inicial que sigue siendo una realidad, hoy comprobada con crudeza durante la pandemia. Es verdad que a lo largo de estos casi dos siglos se ha producido una inclusión progresiva que ha venido desde abajo y también desde arriba, pero siempre parcial, sin reconocer en su total significación la diversidad cultural, las distancias geográficas, la ausencia condiciones de vida más elementales. Ello se expresa en la limitada posibilidad actual de ejercer derechos fundamentales como la salud, la educación, el trabajo. Hoy, como hace décadas,  pero con una particular intensidad, experimentamos que  el ejercicio de estos derechos está condicionado por las enormes limitaciones que nuestro Estado padece y por una economía que se rige por el mercado. Sin el ejercicio de esos derechos, y sin sentirnos plenamente parte del Perú, la libertad que se proclamó en ese lejano 1821 es muy relativa para la vida cotidiana de la gran mayoría de sus ciudadanas y ciudadanos. En este momento estamos llamados a profundizar la aspiración de ser una sociedad libre y democrática en el más profundo sentido del término. ¿Cómo contribuir desde donde cada uno está a que la salud, la educación y el trabajo puedan ser derechos ejercidos, vividos y disfrutados para que justamente se pueda construir un país verdaderamente libre?

San Martín recordó en sus palabras que esta república se funda “por la justicia de su causa que Dios defiende.” Esta alusión a una experiencia de fe ha acompañado la historia republicana: laicos y clérigos pertenecientes a la Iglesia católica fueron activos promotores de la independencia. En otros momentos, la Iglesia se mostró desconfiada frente a los procesos sociales que permitían que importantes sectores se hicieran presentes en la vida del país. Pero eso ha cambiado; desde los preparativos del Concilio Vaticano II, su posterior realización y las orientaciones de las conferencias de Medellín Puebla y Aparecida. La Iglesia ha estado viviendo con los sectores más pobres y olvidados del país de muy diversas maneras, ha acompañado y acompaña en estos días su dolor  y sus sueños.

Hace poco se ha constituido la Conferencia Eclesial de la Amazonía que revela la voluntad del papa Francisco y de la iglesia universal de prestar especial atención a la defensa de los pueblos y el hábitat amazónico, muy agudamente golpeado por la pandemia en ésta y en otras situaciones. La causa de la Justicia interpela nuestro actuar cotidiano, pues en ella se revela la voluntad de fraternidad del mensaje evangélico.

Celebremos este 28 de julio fortaleciendo nuestra convicción en que es posible construir un país libre, soberano y fraterno, pero ello supone el compromiso decidido de todos. Solo con ese compromiso y acción podremos decir con coherencia ¡Feliz 28!