[ARTÍCULO] De rico se hizo pobre por ustedes a fin de enriquecerlos por su pobreza (2Cor.8/9)

31 julio, 2020

[ARTÍCULO]

De rico se hizo pobre por ustedes a fin de enriquecerlos por su pobreza (2Cor.8/9)

Por Alejandro Cussianovich, asesor de la JOC y fundador de Manthoc

 

Jorge Álvarez en la construcción del templo parroquial de Tres Compuertas

Estas palabras de Pablo sobre Jesús el Cristo, retratan, para mí, de cuerpo entero a Jorge. Evocan el episodio en que, con un rostro radiante me compartía, hace más de cincuenta y tantos años,  que acababa de ir a la Bolsa de  Valores y se había liberado de todos los bienes que por herencia le correspondían viniendo su familia de la oligarquía. Comprendí su coherencia radical con lo que predicaba y con el trabajo pastoral enraizado en los sectores populares durante toda su vida sacerdotal, hasta el último instante de su existencia. Por ello su vida nos enriqueció, porque Jorge fue un heredero de los Pobres de Yahvé, de ese pequeño resto del Israel cualitativo fiel a la Palabra y a las promesas. Pero lo más enriquecedor es el espíritu de pobreza, de apertura y capacidad de acogimiento que caracteriza a los anawim como Jorge en medio de una sociedad globalizada, mercantilizante, expulsora y opresora. Pero el espíritu evangélico de la opción por los pobres -verdadero eje de su proyecto de vida como seguidor de Jesús- lo llevó a ser un testigo de la fuerza liberadora de la sencillez, de la compasión, de la solidaridad, de la discreción y de la contemplación en la acción ininterrumpida.

Luego de seis años, en 1965 nos reencontramos en el acompañamiento a jóvenes del mundo del trabajo, y con ello una preocupación por cómo hacer para que los vientos que traía el Concilio Vaticano II lograran hacer cuerpo en las iglesias locales, muy en particular en los barrios, en el mundo urbano y rural. Tiempo fecundo por las reflexiones que con otros sacerdotes, religiosas y laicos se desarrollaban gracias al testimonio, la militancia y aporte de Gustavo Gutiérrez y de Jorge. El encuentro de Chimbote en 1968 marca un tiempo cargado de novedad y renovación de voluntades, de compromisos para el servicio y testimonio de  cristianos y cristianas por la justicia y la dignidad. Tiempos en los que no faltaron tensiones, críticas muy en particular luego de la Conferencia de Medellín y sus implicancias concretas. En los doce años, circa, de vida activa pública de ONIS, hubo oportunidad de valorar dimensiones muy evangélicas en la vida cotidiana de Jorge. Su prudente audacia, su preocupación por los sacerdotes peruanos y extranjeros y por las nuevas generaciones de laicos y candidatos a la vida sacerdotal. No puedo sino evocar con sentimientos de cariño la visita que Jorge me hizo a Ayacucho en 1969 expresamente para compartir lo que en el encuentro nacional de ONIS se había acordado (en el que no pude participar) y para saber cómo estaba “mi situación”. En febrero de este 2020, nos reservamos unos momentos durante el Encuentro Internacional de Movimientos del Mundo del Trabajo para conversar. La pregunta inicial de Jorge fue: ¿Se arregló tu situación? Y es que para Jorge, las personas fueron siempre el centro de su escucha, de su preocupación de pastor, de su solidaridad afectuosa.

De Jorge me quedo con su profundo sentido de espiritualidad amasada en sencillez y humildad que su lenguaje corporal, hasta en la misa por sus 90 años, gritaba a voces: contemplativo, con una mística muy terre á terre, con una sonrisa cargada de fortaleza contagiante.

Gracias Jorge por tu vida, que nos enriqueció. Fuiste testigo fiel del Evangelio de los pobres.