[ARTÍCULO] Creer que una mejor política es posible

15 marzo, 2021

[ARTÍCULO]

Creer que una mejor política es posible

por Juan Miguel Espinoza, Departamento de Teología, Pontificia Universidad Católica del Perú

La actual crisis sanitaria, socioeconómica e institucional que atraviesa el Perú ha revelado que la clase política no está a la altura de las circunstancias. Lamentablemente, la campaña electoral en curso no apunta a que la situación vaya a cambiar pronto, pues lo que abunda son los ejemplos de una mala política. Sin embargo, lo peor que nos puede pasar es resignarnos. No debemos dejarnos robar la esperanza, pues, como dice el papa Francisco, nos merecemos “la mejor política al servicio del verdadero bien común” (FT 154). Creernos que esto es posible es el reto grande que los peruanos tenemos por delante.

 

Voto responsable e informado

Nuestro primer recurso para tener la mejor política es el voto responsable e informado. Si nos creemos que nos merecemos mejores autoridades, debemos movernos a buscarlas entre los partidos candidateando. Pueden ayudar en este discernimiento, que sin duda no es fácil, los criterios éticos planteados por la Comisión Episcopal de Acción Social en un documento que vale la pena estudiar con detenimiento. CEAS nos propone elegir candidatos que se destaquen por 1) integridad, 2) búsqueda del bien común, 3) liderazgo solidario para cuidar de los pobres y contar con su protagonismo, 4) protección de la vida humana y la creación, y 5) propuestas pertinentes.
Resucitar al Perú ahora, tarea de todos

También, es importante reconocer que las soluciones a la crisis actual no brotarán instaneamente de las próximas elecciones. Los problemas que tenemos son profundos y requieren una auténtica voluntad de reorientar la política hacia el servicio del bien común. En esta tarea, no solamente las autoridades políticas tienen un rol que jugar, sino que toda la ciudadanía debe involucrarse. Para Resucitar al Perú de la tragedia que estamos viviendo, se necesita del compromiso de todos. Cada ciudadano peruano tiene algo que aportar y tiene algo que debe cambiar para que nuestro país sea más humano, justo y fraterno. La corrupción y la indiferencia que nos indigna de los políticos son, en realidad, males enraizados en la sociedad peruana. Si queremos una mejor política, debemos partir por erradicar esas malas prácticas en los espacios donde nos movemos. El cambio empieza como una semilla que se siembra y que si se cuida da fruto abundante.